Extravagancias de campaña. ¿La política tiene ética?

Adelantamiento de los comicios, listas testimoniales, declaraciones apocalípticas. Los recursos para captar al electorado parecieran no tener límites. Las ideas y los planes alternativos brillan por su ausencia. Politólogos avizoran una "campaña sucia
¿De qué son guardianes, hoy, nuestros políticos? ¿Acaso del Estado, como los definiría Platón, o sólo de su propio poder? Los límites entre la legalidad y la ética en la política son difíciles de

establecer.

El adelantamiento de las elecciones, las listas testimoniales y espejo, las declaraciones apocalípticas plantean, al menos, una reflexión sobre el lugar en que la política se colocó a partir de las últimas elecciones. Pero eso no es todo: muchos especialistas consultados por Hoy anticipan que se avecina una campaña sucia, que profundizará el debate político de muy bajo nivel que se viene registrando desde que se conocieron las posibles candidaturas legislativas de Néstor Kirchner y Daniel Scioli. Ya hubo un anticipo de lo que se viene la semana pasada, cuando proliferaron denuncias judiciales cruzadas entre los candidatos, a lo que se le sumó la abrupta irrupción del jet set en la política bonaerense. Las ideas y los planes alternativos hasta ahora brillan por su ausencia.

El politólogo Julio Burdman opinó, en diálogo con Hoy, que la posibilidad de arribar a una campaña sucia "es inevitable e irá in crescendo". En tal sentido, destacó que "esto es el resultado de la creciente polarización -que el kirchnerismo alienta, al plantear nosotros o el caos- y la personalización de la campaña. Las ideas y propuestas quedaron en un segundo o tercer plano. En estas condiciones, todo tiende a girar sobre cuestiones de idoneidad personal, que no deberían ser las más importantes en el actual contexto de crisis económica".

Burdman consideró que las listas testimoniales "son legales, aunque abusan del sistema vigente; no es un abuso nuevo, pero el kirchnerismo lo está llevando más lejos que nadie".

"El problema de fondo -señaló Burdman- es que no es monopolio de ningún partido, sino un vicio del presidencialismo existente, porque las elecciones legislativas perdieron sentido en sí mismas. Los dirigentes no se postulan para legislar, sino para sumar votos, o sea: para demostrar fuerza en las elecciones ejecutivas".

Según el politólogo, "la consigna es no perder las elecciones, y esto se disimula cada vez menos. A esto se le suma otro elemento: los partidos, que no tienen vida interna, no producen dirigentes. Este es uno de los problemas más graves de la democracia argentina. Obama o McCain "ascendieron a primera" por haber ganado las internas: al no contar con este recurso, los partidos tienen que proponer a las personas que ya están ocupando los cargos, o que importar a personajes populares de otros ámbitos (actrices, deportistas, etc.)".

Asimismo, Burdman señaló que si bien en Argentina se está produciendo un fenómeno muy particular, "podemos comparar esta situación con lo que sucede en los países con regímenes parlamentarios -como tienen los europeos-. Allí, los principales dirigentes encabezan las listas legislativas con la expectativa de formar gobierno y pasar, directamente, a la administración ejecutiva".

El valor ético

El hecho, por ejemplo, de que las candidaturas "testimoniales" no constituyan delito no dice nada de su valor ético democrático. Eso sí: es una innovación, una gambeta política novedosa, una creación, una apertura del juego, aunque no siempre la mejor jugada política es ética, ya lo decía Maquiavelo. La pregunta es si está bien la postulación de candidatos que en verdad no piensan asumir el cargo. ¿O acaso estamos siendo espectadores de una "campaña sucia" que durará los próximos 60 días?

Consultada por Hoy, la titular de la consultora Analogías, la socióloga Analía del Franco, señaló su impresión sobre la campaña electoral que ya se vislumbra en estos días, de cara a las legislativas del 28 de junio próximo. "Por el momento no veo una campaña sucia, sí veo que es una elección de alta personalización, y cada personaje es un tema en sí", dijo la analista.

Del Franco observó que la gran exposición de las figuras de las personas, por sobre los partidos, hace también que "los golpes -que siempre se dan en una campaña- puedan impactar y marcar más al candidato", que en los casos en que las acusaciones o difamaciones van apuntadas contra una organización con estructura.

La presencia de "caras conocidas" como Nacha Guevara por el oficialismo, o la omnipresencia de Francisco De Narváez en cuanto canal de televisión o acontecimiento público exista marca, según la analista, "la falta de consistencia de los partidos políticos". En este sentido, según la politóloga la difamación de las campañas en torno a personalidades esconden también la escasez de propuestas articuladas.

"Por un lado, las campañas sucias no suman a la discusión ni sirven para nada, de hecho creo que la sociedad ve muy mal cuando se realizan difamaciones personales, y por otro, es necesario que haya un proyecto que englobe todo, porque sino se juntan para juntar votos, y después de asumir se vuelven a segmentar", explicó la especialista de la consultora Analogías.

Del Franco confió en que los espacios políticos centren su estrategia en tratar de comunicar una propuesta, en tanto que lo que se está viendo en estos días "todavía es como una campaña informal, todavía no se ha largado la campaña en sí", aseguró.

"Hoy hay herramientas y millones de maneras de comunicar un programa, de manera didáctica", dijo. Es decir, que no debería haber excusas para que la gente conozca el proyecto político y de gobierno de cada espacio

Desde antaño, los estudiosos de la política han coincidido en la necesidad de que ésta se acompañe de la ética, porque cuando la ética se ausenta, se utilizan todos los medios, incluidos los inmorales, como la mentira, el engaño, y la traición.

En última instancia, quienes juzgarán cuán éticas fueron las estrategias de campaña serán los propios ciudadanos, el 28 de junio, en el cuarto oscuro.

Dirigentes con fuga de ideas

"En el juego político, dentro de lo legal, están permitidas estas cuestiones, el sistema permite listas testimoniales, por eso existen las listas suplentes, y más aún, similar situación corren los legisladores cuando pasan a ocupar funciones en el Ejecutivo de un gobierno. Yo las relativizo, la gente sabe cómo son las cosas y en todo caso no los votará", señaló el politólogo Nicolás Eliçabe a Hoy, en referencia a los límites éticos de las últimas jugadas electorales.

En cuanto a la campaña política, el politólogo avizoró que "será mucho desde lo territorial, en las bases, por un tema de tracción de votos. Hay tendencia a que sea más intensa pero corta".

También subrayó que "no veo que haya un debate de ideas, hay temas puntuales que preocupan a la ciudadanía, que están siendo eje de algunas propuestas, como De Narváez con la inseguridad".

Por último, Eliçabe destacó la relevancia mediática que está teniendo la actual campaña. "Para ser una legislativa, está tomando un efecto mediático que no se dio otras veces, salvo cuando compitieron Cristina y Chiche, pero creo que esto se da por los intereses opositores que se crearon en los grandes medios de comunicación en pelea con el oficialismo".

Le bajan el tono a la teoría de la explosión

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, se diferenció del discurso apocalíptico de Cristina y Néstor Kirchner, que la semana última advirtieron que si el kirchnerismo no se impone en las elecciones del 28 de junio "está en juego la estabilidad", y descartó la posibilidad de retornar a la situación de crisis de 2001.

"A mí me parece que no vale la pena hacer ese tipo de especulaciones porque lo más importante de todo es pensar que la Argentina tiene hoy una situación fiscal de superávit comercial, de nivel ocupacional del mercado de trabajo que le da fortaleza para seguir adelante, en el medio de esta crisis internacional fenomenal", sostuvo el funcionario.

El primero en utilizar este tipo de discursos fue el titular del Partido Justicialista, que en dos actos, uno en el Conurbano y el otro en el Luna Park, en menos de 24 horas, dio a entender que su esposa no podrá gobernar sin la mayoría parlamentaria y advirtió que en las elecciones de junio se pone en juego la gobernabilidad del país.

"Si por una casualidad, Cristina no cuenta con la mayoría parlamentaria, volvemos a la Argentina que explota", enfatizó en San Nicolás, durante un acto de campaña en el que -pese a que no confirmó oficialmente su candidatura- explicó por qué quiere competir por una diputación.

Dos días después, la jefa del Estado decidió profundizar la estrategia electoral del oficialismo y señaló que en los comicios de junio "están en juego la estabilidad y la calidad democrática".

En sintonía con su esposo, la Presidenta insistió con un mensaje que parece admitir la posibilidad de una derrota electoral dentro de dos meses y que sugiere la imposibilidad de gobernar sin mayorías en el Congreso. "El 28 no sólo está en juego la posibilidad de seguir con este modelo y este proyecto, también están en juego la estabilidad y la calidad democrática", dijo en un acto en la Casa de Gobierno.

Así, el jefe de Ministros de la Casa Rosada se distanció del matrimonio presidencial. "Lo más importante es entender que hay que cuidar cada puesto de trabajo, cada empresa y todo lo conseguido en estos años", dijo Massa.

En tanto, defendió la postulación a diputada nacional de la actriz Nacha Guevara en la lista del Frente Justicialista para la Victoria al sostener que se trata de un "personaje de la cultura argentina involucrada a lo largo de su historia personal en la vida argentina y comprometida".

Zaffaroni, crítico con las "testimoniales"

El juez de la Suprema Corte

señaló que "la política que

vemos está superando la institucionalización". Además, abogó por un esquema parlamentario porque el presidencialista "está agotado".

A pesar de que un reciente fallo de la jueza Servini de Cubría puso un manto de legalidad sobre las extravanagantes candidaturas "testimoniales" a las que apelará el kirchnerismo, el ministro de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni criticó la propuesta oficial de "candidaturas testimoniales" para las elecciones de junio, y se mostró a favor de un sistema parlamentario de gobierno.

Así se pronunció el juez de la Corte al referirse a las "candidaturas testimoniales", al señalar que "la política real que estamos viviendo está superando la institucionalización".

Según consideró el juez, el actual sistema presidencialista "está agotado" y por ello ponderó una reforma constitucional para pasar a un esquema parlamentario.

Zaffaroni explicó que al sistema presidencial, por el cual se rige la Argentina, "la política lo está pasando por encima".

"Latinoamérica, en los últimos 25 años, no tiene golpes de Estado, a Dios gracias, pero ha tenido una veintena de presidencias interrumpidas, muchas violentamente, con muertos, etcétera", señaló el juez en declaraciones a la prensa.

"Estas características que estamos viendo son todos manejos y hechos que serían normales en un sistema parlamentario, incluso hasta el adelantamiento de elecciones. La política está pasando por encima del sistema presidencialista", concluyó.

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