En el extranjero muestran muy poco interés en la producción frutihortícola local

A diferencia de otras temporadas cuando por estos días ya se estaba negociando, por ahora los países consumidores de la mercadería local no han aparecido. Desde la Sociedad de Productores y Exportadores de Fruta Fresca señan que hay muy poco interés de Brasil y de Europa, en la oferta de la provincia.
En una semana se inicia la cosecha de la fruta de pepita en la provincia y el panorama se torna cada vez más sombrío para los productores exportadores ante el “silencio” y la ausencia de sus clientes habituales.

En 2007 a esta altura del año, el sector ya había concretado varios negocios con Brasil y comenzaban a relacionarse con los clientes de Europa. Sin embargo, hoy la situación es totalmente diferente y la tan nombrada crisis financiera internacional afectó a uno de los sectores más importante de la economía de la provincia.

“Hasta ahora Brasil muestra muy poco interés en comprarnos fruta y desde Europa los signos de negociaciones son escasos”, comentó a MDZ, el presidente de la Sociedad de Productores y Exportadores de Fruta Fresca de Mendoza, Juan Riveira.

Para acordar una operación comercial en estos momentos “es muy difícil”, señalaron desde el sector.

En el caso de Brasil, el país que dirige Lula da Silva pretende comprar mercadería a los valores del año pasado, lo que significaría tres dólares menos del precio real a lo que hoy se vende al exterior una caja de fruta.

Además algunos compradores del socio más grande del Mercosur ponen como condición para negociar el cargamento de la mercadería pero sin un precio definido. Así, de acuerdo al valor que los comerciantes brasileros vendan dichos productos, será lo que se le pague al exportador.

Esto último resulta muy riesgoso para el productor ya que el 80% del valor de una caja de exportación equivale a insumos, es decir, valores que son fijos. Lo que marca la diferencia es el precio al que se cotiza la fruta.

En tanto con respecto a los mercados europeos, es a partir de estas fechas donde se abren las negociaciones, pero según Riveira los países compradores de la producción local hasta el momento no están mostrando ningún interés en realizar alguna operación comercial. A esto se le suma el aumento de la tarifa de los fletes marítimos.

A pesar de estas complicaciones, es el mercado interno el que está absorbiendo esta mercadería y de alguna manera ayuda a que cierta producción sea aprovechada antes de que se pudra.

“Por ahora lo vamos manejando gracias a la repuesta del mercado interno”, dijo el titular de la Sociedad de Productores y Exportadores de Fruta Fresca de Mendoza.

Esta situación es posible porque es la temporada en donde se consume más fruta. Pero al terminar en los próximos días, la producción que queda hay que venderla ya que hay variedades que tienen muy poco tiempo para comercializarse porque de lo contrario se pierde.

“Si bien el panorama para exportar está complicado, hay que levantar la cosecha y darle un destino”, enfatizó Riveira. “Tenemos que ser optimistas poder continuar en esta actividad”, agregó.

Chile, el gran competidor

Desde el sector están dispuestos a sufrir “pérdidas razonables” con tal de conservar a sus clientes. La amenaza de que los productos chilenos ganen esos mercados conquistados por la producción nacional, impulsa a los mendocinos a tomar estas medidas.

El país trasandino lanza ofertas con precios muy inferiores a lo que comercializa Argentina, estrategia eficiente para ganar compradores en un mundo en recesión.

Una caja de 12 kilos de producción nacional debería venderse a cerca de 15 dólares para obtener la rentabilidad necesaria para que el productor pueda seguir desempeñando su trabajo. En cambio Chile vende una caja de 8 kilos en oferta a 7 dólares.

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