Una 'extraña' consulta de un ministro de Scioli, en Capital

Que el sciolista puro tiene que hacer gala de su condición de Top, nadie lo discute. Forma parte, digamos, del estilo que caracteriza al círculo más íntimo del mandatario provincial: trajes impecables; los modelos y las marcas de moda –si es posible de la próxima temporada, un buen sciolista es, además, todo un ‘adelantado’- para el ‘Casual Day’, o para hacer presencia en lugares donde más vale sacarse el traje. Todo eso, claro, acompañado con lo último de lo más último en materia de tecnología digital.
Forma parte del aura que rodea al mundo Sciolista todo lo que tiene que ver con la búsqueda de la perfección en términos de la vestimenta; el cuidado de la Imagen y hasta de la posición y la manera de pararse frente a la vida. Una suerte de exagerada porteñización.

Hasta ahí, digamos. Todo bien. Parece, sin embargo, que un ministro decidió ir más allá. Casi al punto de traspasar una línea –a la que no le pondremos nosotros nombre, claro- cuando visitó hace algunos días un centro de salud porteño.

Claro que con el chicaneo recurrente con la gestión de Mauricio Macri que alguna vez tuvo a la salud pública como nudo de la polémica –cuando el progre Jefe de Gobierno recomendó a los directores de Hospitales atender, "primero" a los porteños- evitó ir a un hospital público. No lo hubiese echo tampoco, ya que –dicen- el "motivo" de la visita del encumbrado funcionario provincial no era otro que hacer una consulta para realizarse una "lipoescultura"!

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