Extienden la veda de vuelos y llegan los argentinos varados en México

El Gobierno decidió seguir con la suspensión de viajes desde suelo mexicano. Lo hizo poco después de que partiera un charter con los compatriotas que no podían salir del país. Los pasajeros, cerca de 200, arribaban esta madrugada a Ezeiza.
Parecían haber estado en dos países diferentes. Los 113 argentinos varados en Cancún llegaron a la Puerta 24 del aeropuerto Benito Juárez tostados y sin barbijos. Eran distintas las caras tapadas de los 86 viajeros que pasaron estos cinco últimos días en una Ciudad de México aislada por la epidemia de nueva influenza. Se los veía angustiados y ansiosos por regresar. Pero cuando partieron ayer de México -a las 18 horas porteñas- a todos, cerca de 200, los unía las ganas de volver y hacían cálculos: estarían, por fin, en Ezeiza hoy, cerca de las 3 de la madrugada.

Mientras los argentinos volaban al fin hacia Buenos Aires, el gobierno informó anoche que la suspensión de los vuelos directos desde México -cuya expiración estaba prevista para hoy- se volvía a postergar hasta nuevo aviso.

"El jefe de Gabinete, (Sergio Massa) me informó que se decidió continuar con la suspensión de los vuelos provenientes de México y mañana (por hoy) se va a establecer por cuánto tiempo y cómo se va a llevar adelante", dijo la ministra de Salud Graciela Ocaña. Precisó que hasta el momento "no hay circulación del virus en territorio argentino", aunque los casos sospechosos aumentaron de 17 a 29.

Los argentinos varados en Cancún y en el DF -por la suspensión de los vuelos decretada el martes- debieron llenar un formulario sanitario y fueron "fotografiados" por una cámara que detecta la temperatura corporal. Ninguno tenía fiebre ni otro síntoma similar al de la nueva influenza humana.

Pero se los veía angustiados. "Estábamos alojados en un hotel de aeropuerto con gente que llegaba y partía todo el tiempo. Una locura para una ciudad con una epidemia. El hotel tenía habitaciones con ventanas cerradas y mucho aire acondicionado. Sin lugares para comer. No nos abrían ni la terraza. Y si salíamos estábamos en el aeropuerto, un lugar poco seguro. Fue muy angustiante", repetía Laura, que pasó estos días con otros 40 argentinos en el DF.

Los 199 argentinos que volvieron ayer estuvieron alojados y con los gastos de comidas a cargo del gobierno argentino. El embajador en México, Jorge Yoma, dijo a Clarín: "Hablé con la canciller mexicana y le dije que tenían toda la razón del mundo en estar sensibilizados y enojados por las medidas discriminatorias hacia los mexicanos en el mundo. Le expliqué que ése no es el caso del gobierno argentino que decidió suspender los vuelos para tener el tiempo necesario para preparar el operativo sanitario para la nueva influenza".

Patricia Espinosa, la canciller mexicana, se había mostrado el sábado sorprendida por la decisión de "países hermanos" -como Argentina, Perú, Cuba y Ecuador- de suspender los vuelos, ya que no habían tomado la misma medida con los viajes hacia EE.UU., con varios casos declarados. Anoche, la embajadora azteca en Buenos Aires, María Cristina de la Garza, criticó duramente la decisión argentina de extender la veda de vuelos (Ver pág. 19).

Estos días, México sufre, además una ola de discriminación mundial. Sus ciudadanos son tratados como "leprosos" en varios países. El sábado por la noche, EE.UU. sacó a pie, por la frontera sur, a 360 mexicanos. El gobierno de Barack Obama se apuró a aclarar que no era una medida por la epidemia y que muchos de ellos tenían antecedentes criminales. Pero el número batió el récord de personas en una sola deportación.

El vuelo de ayer se hizo en un Airbus 340 de Aerolíneas Argentinas que había volado a Miami el día anterior. En él viajaron los casi 200 pasajeros que, según los controles mexicanos, estaban en buen estado de salud. Al cierre de esta edición estaban a punto de aterrizar en Buenos Aires, donde también se habían preparado controles sanitarios para recibirlos y así chequear que el brote de la epidemia no se expanda en el país.

En Ezeiza se empezó a montar el Hospital Reubicable de la Fuerza Aérea para atender a los pacientes que lleguen desde zonas de riesgo y puedan tener algún síntoma de esta gripe. Tendrá capacidad para 24 camas y un laboratorio para análisis clínicos. Pero recién el miércoles estará operativo, según informaron fuentes del Ministerio de Defensa.

Mientras, a los pasajeros que llegan desde México se les van a hacer los mismos chequeos que se les hicieron estos días a quienes venían de EE.UU o Canadá: tendrán que pasar por los scanners que miden la temperatura y deberán responder por escrito un cuestionario sobre su estado de salud.

"Por fin de vuelta a casa. No lo puedo creer", decía Cristina, una médica de Quilmes, que había terminado de una forma impensada sus vacaciones en Playa del Carmen.

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