Exportadoras y empresas de servicios públicos son las que más dinero perdieron

Las empresas de servicios públicos y las exportadoras se llevan la parte más dura de la crisis. Las alimenticias, en cambio, lograron un repunte en sus negocios
El enfriamiento de la economía hizo caer en un 47% en el segundo trimestre las ganancias de las compañías que cotizan en Bolsa. Sin embargo, el control de precios en algunos sectores, la baja del consumo y la caída de las exportaciones asestó un golpe aún más duro a algunas de las principales compañías del país, con pérdidas millonarias que se ubican hasta un 230% por debajo de los números que obtuvieron en el mismo período de 2008.

Entre las más afectadas se destacan dos grupos: las energéticas, con retrasos tarifarios o sujetas al control de precios, y las industrias vinculadas con la exportación. De hecho, la petroquímica Solvay Indupa, que tiene un complejo productor de PVC en Bahía Blanca, lidera el ranking de caídas con un rojo de casi $ 127 millones en el primer semestre, comparados con los $ 97 millones del año pasado.

Las distribuidoras de gas Metrogas y Gas Natural Ban, Siderar –fabricante de chapa de Techint–, Tenaris, también de la familia Rocca, la transportadora de gas TGS, la cementera Minetti, la petrolera YPF y en menor medida Edesur también atestiguan con más fuerza que el resto el rigor de la crisis.

"Entre las mayores perdedoras hay que distinguir a dos tipos de empresas: las de servicios públicos, castigadas por el retraso tarifario y aumentos de costos, y las vinculadas con el comercio internacional, como Tenaris y Solvay. Además, sufren la caída de la demanda interna, más elástica", explica Ignacio Aquino, especialista en Fusiones y Adquisiciones de PricewaterhouseCoopers.

La firma del grupo belga lamenta en sus balances del segundo trimestre que "la demanda de PVC del mercado local se contrajo 15% en el primer trimestre de 2009 respecto al mismo periodo del 2008". Y Siderar perdió $ 61,05 millones, lejos de los $ 1.579 millones de ganancia que obtuvo el año pasado, porque la demanda doméstica se desplomó un 53 por ciento.

Antonio Cejuela, de Puente Hermanos, apunta otro dato que astilla los números de esas compañías: la desvalorización de sus stocks. "Con la caída del valor de los productos en todo el mundo se generan pérdidas enormes en los resultados financieros por la revaluación de los inventarios. Suele ocurrirles a empresas metalmecánicas, como las de Techint y Aluar", explica.

En el ranking de las más afectadas por la crisis, la sigue a Solvay la distribuidora Metrogas. En medio de una situación caótica por el retraso en su tarifa –hace 10 años que no recibe aumentos–, la empresa cosechó una pérdida de $ 39,61 millones, un 164% por debajo de los $ 61,48 de ganancia del mismo período de 2008.

Su prima, Gas Natural, no tiene mejor suerte: aumentó 50% sus pérdidas.

TGS ocupa un lugar importante en la lista de tropiezos, con una baja de un 90% en sus ingresos. La empresa de Petrobras y Emgasud fue víctima de la caída en los precios de los commodities que vende al mercado internacional.

Un lote de empresas se ubica con caídas en ganancias cercanas al 50%, como la cementera Minetti e YPF.

En la vereda de enfrente, en tanto, se encuentran un puñado de compañías que lograron salvar la ropa a pesar del incendio de la crisis. Los $ 703 millones que embolsó Telecom, de Telecom Italia y el grupo Werthein –con una ganancia de un 15%–, despiertan la envidia del resto. Mientras que las alimenticias, como Mastellone y en especial Molinos (pasó de $ 0,4 millones en el primer trimestre a casi $ 145 millones en el segundo), volvieron a las ganancias en el segundo trimestre. Mariano Lamothe, economista jefe de Abeceb, recuerda el motivo: "Los alimentos tienen una demanda más inelástica". Esas empresas, además, apuntaron su producción a productos más redituables.

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