Cae la exportación de vinos y mostos después de 20 años

Bajó un 6,5% en el primer trimestre del año; sólo resisten la crisis los productos más caros
El vino argentino perdió el invicto. Después de casi dos décadas de crecimiento ininterrumpido, el primer trimestre de 2009 cerró con una caída en las exportaciones totales de la industria vitivinícola. Las ventas al exterior del sector sumaron US$ 164 millones entre enero y marzo de este año, lo que representa una baja interanual del 6,5%. El descenso es mucho más abrupto si se toman en cuenta las exportaciones en volumen, que muestran una caída del 33%, como producto del derrumbe en la demanda de mosto y vino a granel argentino.

La buena noticia es que la demanda de vino argentino en botella -el producto de mayor valor agregado de la industria- sigue en alza y en el trimestre registró una suba del 12% tanto en volumen como en dólares.

Los datos sobre las exportaciones del sector se desprenden de un relevamiento hecho por la consultora Caucasia Wine Thinking, que destacó el cambio de tendencia que se registró en los primeros meses de 2009. De hecho, en el último año, la industria vitivinícola le había aportado al país ingresos por US$ 868 millones, con una impresionante alza interanual del 28%, lo que ahora representa una meta muy difícil de cumplir. "Hay una caída de la demanda de Rusia del vino a granel que tiene un impacto muy fuerte en el volumen de las exportaciones argentinas, aunque tampoco hay que perder de vista que las ventas de vino fraccionado siguen creciendo, aunque sea a tasas menores que las de los últimos años", explicó Exequiel Barrios, director de Caucasia.

En las bodegas locales destacan que la caída de las exportaciones argentinas no se explica por un problema del vino argentino, sino por una coyuntura internacional desfavorable. "Las exportaciones argentinas no estuvieron ajenas a lo que pasó con el resto de la industria del vino a nivel mundial en el primer trimestre. Ante la crisis, la mayoría de los clientes reaccionó suspendiendo las compras y empezando a trabajar con stocks más ajustados, buscando anticipar el freno en la demanda. Igualmente, para el vino argentino no vemos una caída en 2009, sino más bien una desaceleración", explicó Alejandro Panighini, director de Exportaciones de la bodega Norton.

Pero a los factores externos, en la industria también suman algunos elementos locales a la hora de explicar este cambio en la tendencia de las exportaciones del vino. "La Argentina sigue teniendo oportunidades muy grandes basadas en la relación precio/calidad, aunque no hay que perder de vista que otros países productores, como Chile o Australia, tuvieron una devaluaciones más grandes que el peso argentino, lo que nos hizo perder algo de competitividad", señaló Panighini.

Crecimiento en EE.UU.

En el sector destacan además que la baja en exportaciones no es pareja en todos los mercados y que, aun en plena crisis de la industria vitivinícola mundial, los vinos argentinos están ganando terreno en algunas plazas. "En los primeros meses de 2009 se sintió el impacto en las exportaciones a Brasil o México, pero la contracara de estas bajas es lo que pasa en Estados Unidos, donde hay una oportunidad muy importante para el vino argentino por la buena relación precio/calidad", señaló Barrios.

Según el relevamiento privado, en el primer bimestre de 2009, las exportaciones de vino embotellado al mercado estadounidense, lejos de reflejar una baja por la crisis, aumentaron un 23% y se consolidaron como el primer comprador del vino argentino, por US$ 23,6 millones. El alza además fue acompañada por un incremento del 5,2% en el precio promedio de los vinos exportados a EE.UU.

"Por más que la crisis se siente en Estados Unidos, el proceso de sustitución a favor del vino argentino se mantiene en pie. Cada vez más norteamericanos eligen vinos argentinos por su relación precio/calidad. Además, el malbec sigue de moda y está creciendo la demanda del pinot noir", señaló Julio Viola, presidente de la firma neuquina Bodega del Fin del Mundo.

Comentá la nota