Explicámelo otra vez

La Cámara volteó el sobreseimiento de los directivos de River por administración fraudulenta y le ordenó al juez indagarlos de nuevo.
La interna entre Los Borrachos del Tablón no sólo llevó a la cárcel a Alan Schlenker y puso en situación de juicio oral a Adrián Rousseau, sino que además hizo que la lupa se posara sobre los dirigentes. En un momento se sumaron varios hechos: el conocimiento de que los barras eran empleados y con sueldos importantes, la reventa de entradas y una denuncia por un supuesto desvío a la barra de fondos del pase de Gonzalo Higuaín al Real Madrid. Y se inició una causa por administración fraudulenta instruida por el juez Luis Rodríguez, quien maneja todas las causas de los Borrachos.

A comienzos de este año, Rodríguez decidió sobreseer a José María Aguilar y el resto de la Comisión Directiva porque, según él, no había pruebas de delito alguno. El fiscal del caso, José María Campagnoli, apeló la decisión que tenía algunos puntos bastante curiosos. Y ayer la Cámara le dio en parte la razón: nulificó el sobreseimiento y le ordenó al juez tomarles nueva declaración indagatoria, aduciendo que hubo una serie de pasos procesales que el magistrado no cumplió como debía. Además, el fallo de Cámara hace eje en otro punto de importancia vital: sostiene que el juez debe expedirse sobre el pedido del fiscal de estudiar si el caso amerita también la calificación de asociación ilícita. La nueva situación abre una ventana sobre una causa que parecía cerrada y que de haberse mantenido así le habría permitido a la administración Aguilar zafar también de cualquier investigación posterior. Ahora el juez deberá volver sobre sus pasos y el fiscal entregar nuevas pruebas para volver a resolver sobre la situación de los dirigentes y también de varios barras (los involucrados en el caso Acro) que, aunque nunca fueron indagados, también están investigados ya que el fiscal cree que la situación podría comprender (quedó dicho antes) una asociación ilícita entre todos. De todos modos, los allegados a la defensa de la CD de River están tranquilos: según ellos, el juez volverá a valorar todo como hasta ahora y repetirá su anterior dictamen.

Eran varios los puntos que el fiscal había señalado: que en la reventa aparecían dos barras y no se los llamó a declarar; que el juez, sin chequearlos, dio por ciertos los dichos de Aguilar sobre que no sabía que los barras trabajaban en River; y que no explica por qué considera que no hubo sobreprecios en varias obras cuestionadas por el monto y la supuesta nula transparencia en su licitación. Sobre pases de jugadores, también hay abierta una causa conexa por un supuesto desvío de 90.000 dólares cuando Maxi López fue vendido al Barcelona.

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