Expendedores se oponen a prohibir cargar combustible a los motociclistas sin casco

Decisión. La Cámara de Expendedores de Subproductos del Petróleo y Anexos de Santiago del Estero expresó a través de un comunicado que es inadecuado solicitar su participación.
La Cámara de Expendedores de Subproductos del Petróleo y Anexos de Santiago del Estero expresó su rechazo a la prohibición de cargar combustibles a motociclistas sin casco. “Sin ánimo de analizar la experiencia, aplicación y eficacia de los convenios de la misma especie con estaciones de servicios de otras provincias, consideramos que la problemática local debe analizarse desde los propios puntos de vista, los propios elementos con los que se cuenta para la solución del problema y tratando de no derivar la responsabilidad del Estado en la vigilancia, aplicación y respeto de las normas, dando participación “fiscalizadora” a los particulares” señalaron.

“Entendemos que en la provincia el tránsito de motovehículos y los accidentes que se derivan son hoy en día un tema primordial y que exige una pronta solución adecuada, que satisfaga las pretensiones de tutela del orden y la vida por parte del Estado y que a la vez permita el normal desempeño de actividades y desplazamiento de los conductores de los mismos, pero ello no es una cuestión en la que las estaciones de servicios puedan intervenir con una participación “auxiliar y/o fiscalizadora” , invistiéndonos de un cuasi poder de policía, siendo solo un comercio que ya de por si esta repleto de riesgos derivados de la propia actividad que involucra combustibles y tránsito interno en las instalaciones” agrega la nota.

“Nuestros empleados que perciben un sueldo por su trabajo específico (despachar combustibles y venta de lubricantes) no pueden desde ningún punto de vista equipararse a algún funcionario público que vele por el cumplimiento de normas”, sostienen los estacioneros.

Asimismo puntualizan que “nuestro derecho a trabajar protegido constitucionalmente y a realizar lícitamente nuestro negocio lucrativo nada tiene que ver con la obligación del particular de proteger su propia vida mediante el uso de casco, ya que él mismo ha optado por arriesgarse a una circulación imprudente y confronta con la norma de tránsito”.

“Entonces, por respeto a las instituciones, al normal desempeño de las funciones de los verdaderos órganos encargados del control de cumplimiento del orden normativo y siendo coherente con los límites establecidos por la propia ley, es totalmente inadecuado solicitar nuestra participación activa en una situación que debe ser resuelta por los legítimos funcionarios que tienen encomendada tal tarea”, concluyen los empresarios.

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