Expectativa chaqueña por los cambios en la Responsabilidad Fiscal

El avance esta semana en la Cámara de Diputados de la Nación en el tratamiento del proyecto de reforma del Régimen de Responsabilidad Fiscal, podrá sumar alivio a las perspectivas de la provincia para terminar el año.

Es que al menos en lo formal, la suspensión por dos de los parámetros generales que obligaban a terminar el año fiscal con un resultado equilibrado, la posibilidad de ampliar gastos corrientes y de tomar nueva deuda, restará tensión a la ejecución del Presupuesto provincial, excedido en términos técnicos, en casi todas las jurisdicciones administrativas.

El proyecto suspende hasta el 2010 los principales indicadores fijados por la Ley acordada en el 2003 con el Fondo Monetario Internacional y que logró mantener hasta ahora el equilibrio fiscal de las provincias. Pero la caída de los ingresos corrientes por efecto local de la crisis internacional, y especialmente los mayores gastos en contingencia social y sanitaria que obligaron también la emergencia de la gripe A y el Dengue, alcanzan para argumentar la suspensión reclamada por los gobernadores.

Las modificaciones al régimen se inician en congelar el límite al crecimiento del gasto corriente, que el artículo 10 ataba al crecimiento del Producto Bruto Interno.

El cambio excluirá de ese tope a los gastos que promuevan "la actividad económica, sostener el nivel de empleo y dar cobertura a la emergencia sanitaria y a la asistencia social".

También se suspenderá en consecuencia, la obligación de que todas las Provincias y la Nación, deban ejecutar presupuestos preservando el equilibrio financiero.

Deuda, para adelante

El permiso para tomar nueva deuda quedará explicito en la modificación del artículo que establecer que los vencimientos de intereses y capital de la deuda, no pueden superar el 15 % de los recursos corrientes netos de coparticipación.

En el Chaco, el gobernador Jorge Capitanich adelantó el manejo de "varias alternativas" para aliviar la carga de los servicios de la deuda hasta fin de año y el año que viene, relevando conversaciones técnicas para definir el alcance de la asistencia financiera ( PAF) para el 2010.

El planteo admitido del conjunto de las provincias que promueven el cambio en la ley de Responsabilidad Fiscal, es que se suspendan los vencimientos de la deuda del año que viene, que administra el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial que aporta año a año al PAF y a la reprogramación parcial de vencimientos de la deuda canjeada en el 2002 con los BOGAR.

Esta suspensión, o en caso la recompra de la deuda garantizada con la emisión de un nuevo título nacional, no implican tomar nueva deuda.

La posibilidad de que la provincia tome nuevo endeudamiento es negada por el Ejecutivo chaqueño, pero no se puede descartar que se revise el criterio más adelante, de la mano de las múltiples alternativas que se podrán proponer y ya se evalúan con anclaje en los fondos previsionales que maneja el ANSES.

De cualquier modo, tomar deuda obligaría a garantizarla con resultados fiscales equilibrados, flujos de fondos seguros o importantes activos de respaldo, cuestiones en las que el Chaco, ni la mayoría de las provincias o aun la nación, podrían presentar a los inversores que encuentren dispuestos a prestarles dinero.

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