El éxito que se celebró en la cancha y se gozó en las tribunas

El éxito que se celebró en la cancha y se gozó en las tribunas
"Podemos decir que estamos para campeón", dijo Blanco; casi 5000 hinchas deliraron con la justa victoria
El éxito se festejó en la cancha y se gozó en las tribunas. Los jugadores entendieron que ganar el clásico provocaría un enorme contagio anímico para encarar con optimismo las cuatro jornadas que le restan al Clausura. El triunfo sobre Banfield le aseguró a Lanús sostenerse en la cima de la tabla, pero particularmente le posibilitó al plantel agigantar la ilusión de sumar otra estrella. En la calle, los hinchas comprendieron que el equipo, como pocas veces, necesitaba del aliento, del apoyo. Captaron que debían estar presentes para que aquellos que reciben el cariño, fecha tras fecha, se sientan respaldados. Que lo que están viviendo conjuntamente no se trata de un simple sueño.

Entonces, el ambiente que se generó entre los que juegan y los que apoyan se constituyó en una relación perfecta. Los de afuera, con banderas, bombos, redoblantes y trompetas le dieron un marco espectacular al partido que detuvo los corazones en el Sur. Las 2900 entradas populares se convirtieron casi en 5000, porque esa fue la cifra aproximada de simpatizantes granates que colmó la capacidad de la tribuna visitante. Y con el recibimiento los jugadores sintieron la obligación de redoblar esfuerzos para satisfacerlos.

El desarrollo derivó en nerviosismo, que se tradujo en el juego poco lucido que exhibió esta vez Lanús. Pero en las tribunas, los lujos quedaron de lado, porque a los habitantes de la popular sólo les importaba ganar. Y los protagonistas dejaron en evidencia que la comunión fue esencial para el éxito. "Si no lucimos es porque en el tramo final del campeonato hay que resignar juego para ser más precavidos, más cautelosos. Ahora, en las últimas fechas lo que importa es el resultado. El equipo mostró madurez, paciencia, orden y equilibrio, por eso no hay que dejarse llevar por el vértigo que impone la gente", analizó el entrenador Luis Zubeldía, que recibió, en un cántico, el grito esperanzador de los hinchas. "Que de la mano/ de Zubeldía/ todos la vuelta vamos a dar" , vociferaron, cuando el triunfo empezaba a sellarse. "El triunfo lo valoro doble, por el resultado y por la gente, que desde el comienzo también ganó el duelo de hinchadas", añadió el DT. "Ahora podemos decir que estamos para campeón", se atrevió a sentenciar Sebastián Blanco, que se marchó ovacionado, cuando Carlos Arce lo reemplazó en el segundo tiempo.

Mientras los hinchas imaginan el peor escenario para el rival -Banfield, tu peor pesadilla es la realidad: Lanús campeón, rezaba una bandera -, a los protagonistas ya nadie les puede quitar las esperanzas de que el final de la historia no pueda ser con otra vuelta olímpica.

2 años atrás, en el Apertura 2007, Lanús le ganó 2-1 a Banfield, que sufrió la expulsión de Herner; luego, fue campeón

Comentá la nota