Sin éxito en la búsqueda de cuerpos del 447.

Ayer se completó el tercer día sin frutos. Sin embargo, las autoridades brasileñas expresaron su esperanza de encontrar más cadáveres, que ya suman 49. Hubo avistajes de restos del avión.
"El tiempo no ha contribuido en los últimos días. Esperamos tener más éxito mañana por la mejoría climática", afirmó el teniente coronel Henry Munhoz, portavoz de la Fuerza Aérea Brasileña, en una rueda de prensa celebrada en Recife (noreste).

En cambio, los pilotos de la Fuerza Aérea Brasileña sí volvieron a avistar hoy "pedazos" del avión siniestrado en un área a 950 kilómetros del archipiélago de Fernando de Noronha, cerca de donde se había recuperado la mayoría de cuerpos y restos.

La Marina ordenó a los barcos que trabajan en la zona se dirijan a esas coordenadas para recuperar todos los restos posibles.

Los responsables militares insistieron en que la búsqueda va a proseguir sin un plazo determinado, aunque a partir del miércoles se estudiará cada dos días si se prosiguen los trabajos o se cancelan.

El pasado domingo, los directores de la búsqueda admitieron que, debido al avanzado estado de descomposición de los cadáveres, ya no es posible identificar a simple vista si pertenecen o no a seres humanos.

En este momento, actúan directamente en la búsqueda 761 militares de la Marina y otros 250 de la Aeronáutica brasileña, según una nota difundida por ambos organismos.

Los últimos seis cuerpos recuperados del mar llegarán probablemente mañana a la base de Fernando de Noronha, a bordo de la fragata Bosisio, para comenzar los trabajos de identificación.

Los 43 restantes están desde hace varios días en el Instituto Médico Legal de Recife, donde los forenses están realizando las autopsias y concluyendo las tareas de identificación.

Dieciséis cadáveres, los primeros que se encontraron, han sido analizados ya durante una semana entera, dos días en la base insular de Fernando de Noronha y los últimos cinco días en Recife, aunque todavía no hay previsión sobre cuándo se concluirá su identificación.

El Airbus se accidentó en la madrugada del pasado 1º de junio en medio del Océano Atlántico, en un área sin cobertura de radares, cuando cubría la ruta entre Río de Janeiro y París, por causas todavía desconocidas.

La caja negra aún no ha sido recuperada del lecho marino y en su búsqueda participan dos barcos y un submarino nuclear francés.

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