Existen ordenanzas municipales que limitan el desarrollo turístico.

En el 2007 el Concejo Deliberante sancionó la ordenanza 8855 regulando la explotación de cabañas destinadas al turismo en todo el ámbito del departamento, que tiene algunos vicios que castiga a los inversores.
Pero con posterioridad, en diciembre del 2008 sancionó una ordenanza exclusiva para la Villa 25 de Mayo en la que se imponen condiciones que privilegian a los pudientes, y soslaya la radicación de barrios bajo el proyecto de convertir al distrito en lugar netamente turístico.

Por ejemplo, la ordenanza 8855 que rige en todo el departamento (excepto la Villa) establece las normas para todo tipo de emprendimiento, y para el caso de las cabañas en zonas bajo riego y categoría de 1 estrella se les exige como mínimo 5 mil metros cuadrados para 5 cabañas, estacionamiento cubierto, pileta de natación de 50 metros cuadrados. Para las 2 estrellas 7500 metros cuadrados para 8 edificios, mientras que para 10, se exigen 10 mil metros cuadrados.

Para ser habilitados por el municipio estos complejos deben estar totalmente terminados, es decir no se aceptan habilitaciones parciales y esto genera malestar en los inversores, ya que no pueden disponer de un bien que les permita ir recuperando el dinero aportado y seguir avanzando con el proyecto. Este es un problema que tendrá que ser subsanado para evitar limitantes.

En caso de la Villa 25 de Mayo es una excepción a la regla, debido a que tiene a su favor la ordenanza 9050, que incluye como área histórica al sector delimitado por las avenidas Las Heras, Sarmiento, San Martín y Mitre; mientras que el área urbana deberá mantener el carácter de pueblo o villa y el resto está destinado al desarrollo agro-turístico. Se impone en el área urbana cercos vivos, y los que tienen murallas deben ser cubiertas con vegetación de hojas perennes y los cables de energía eléctrica o teléfono no podrán ser aéreos. También se condiciona las construcciones comerciales dentro del perímetro mercantil, y las edificaciones no deberán ser superiores a los 8,50 metros, hasta dos plantas y se deberá respetar la división de la tierra de acuerdo a plano de fundación de cuarto de manzana.

Con respecto a la zona agro-turística, también se exige un cuarto de manzana y las construcciones deben tener características morfológicas que se integre al entorno y valorice la característica de la Villa 25. Además los proyectos serán analizados respecto a los espacios externos, fachada, techos, calidad de las construcciones y la compatibilidad y armonía del programa respecto al uso contiguo. En resumen si alguien tiene una idea debe ponerse de acuerdo con su vecino porque el mismo puede estar en desacuerdo. El cierre perimetral podrá ser de alambrado, pero no opacos.

Y para colmar el vaso, las construcciones existentes en los sitios históricos y que no respondan a los principios de morfología, usos y otras condiciones que fije la Comisión deberán adecuarse a las mismas.

Cabe destacar que esta ordenanza no contempla la construcción de viviendas sociales y éste es un tema que deberá resolver el Concejo Deliberante para evitar innecesarios conflictos.

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