Exigen al Estado y a las obras sociales que asistan a las familias de donantes

La agrupación "Tomar conciencia ya" demanda que los allegados a la persona fallecida reciban la misma atención que quienes han sido trasplantados
La agrupación "Tomar conciencia ya" presentó una propuesta en el Concejo y llevará el planteo al Congreso. Advierten que sólo son asistidos cuando fallece el familiar y luego resultan olvidados. Piden una asistencia similar a la que reciben los trasplantados.

Una asistencia psicológica que incluya programas asistenciales que favorezcan la recuperación física y anímica de las familias de donantes de órganos es lo que reclaman desde "Tomar conciencia ya", la entidad riocuartense que impulsa proyectos parlamentarios en favor de los afectados a nivel local y nacional.

Con el objetivo de profundizar el llamado solidario de dar más vida en medio del dolor, las familias que permitieron la ablación de un ser querido piden ser asistidas en las traumáticas etapas posteriores a la muerte del paciente y no sólo en el momento en el que deben optar por la donación.

Marta Sempé, fundadora y titular de "Tomar conciencia ya", la primera entidad del país que reúne a familiares de donantes, destacó que "es una necesidad revertir el olvido de los gobiernos y la falta de cobertura de las obras sociales sobre una problemática que debería preocuparnos a todos".

"Hemos iniciado este camino a través del Concejo Deliberante y vamos a avanzar en el Congreso Nacional porque creemos que todos los niveles del Estado deben comprometerse. Al menos 3 senadores ya me han manifestado su predisposición a incorporar nuestro pedido en los temas legislativos", indicó.

Marta consideró que deberían recibir "la misma atención que el donante para lograr una contención verdadera".

"Es una decisión muy difícil para un padre optar por la donación de órganos del hijo que acaba de fallecer. Nadie está preparado para eso. Yo lo hice, me siento orgullosa de haber acompañado una voluntad de él y lucho para que se multiplique la opción de donar. Pero, existe un abandono posterior en la asistencia psicológica de las familias que sufren diariamente la falta de la persona que amaron", destacó.

La titular de "Tomar conciencia ya" –que recibe el aval del Incucai y el Ecodaic- destacó que no hay cifras oficiales sobre el número de familias de donantes en la ciudad, aunque estimó que desde que comenzó a funcionar la entidad que lidera suman más de medio centenar de casos.

"Desde el momento en el que el médico terapista va a solicitarle a los padres o a los familiares directos que donen los órganos del paciente comienza a tomar participación el Estado y por ende asume responsabilidades. Tenemos médicos en nuestra propuesta pero no contamos con psicólogos y otros especialistas que pueden ayudar en la recuperación. Sentimos un profundo dolor cada vez que nos encontramos con testimonios de quienes intentan sobrellevar sus dramas personales y queremos que nos ayuden a contenerlos", sostuvo.

La concejal de Río Cuarto para Todos Lucía Aliverto incorporó en el Parlamento local el pedido de "Tomar conciencia ya" para "declarar de interés municipal el proyecto de Ley que se enviará al Congreso referido a la creación de un programa de contención y asistencia psicológica para las familias de los donantes de órganos y tejidos".

En diálogo con Puntal, Aliverto destacó que "primero tiene que haber una legislación nacional que regule la solicitud para poder, posteriormente, impulsar acciones municipales o provinciales".

La edil oficialista dijo que la Ley 24193 que determina todos los mecanismos para la donación "debe ser modificada para incorporar el reclamo de quienes han perdido un ser querido y se sienten desamparados".

"Ni el Estado, ni las mutuales contienen a las familias. Ante un accidente o una enfermedad terminal las personas se ven abordadas por el Incucai y el resto de las asociaciones que actúan en forma urgente en el proceso del trasplante. Luego, las acciones se dirigen al paciente y a quienes van a recibir los órganos en distintos puntos del país. La familia queda con los restos de la persona fallecida y siente un vacío aún mayor porque se consideran abandonados", indicó.

Aliverto sostuvo que "tras la sanción de una normativa nacional debe haber un convenio entre el municipio y la Provincia para desarrollar tareas conjuntas porque el Estado local sólo atiende el nivel primario de la salud y la realización de los trasplantes dependen del hospital provincial".

"El paciente que está en una situación terminal no puede decidir y la alternativa de dar más vida depende de un padre, un hijo, o un esposo. Es un contexto dramático, con una decisión muy dolorosa y solidaria. No podemos dejarlos con una sensación de vacío. Hoy el trasplantado tiene cobertura de mutuales, programas deportivos y opciones para la cobertura psicológica. La familia del donante debería ser compensada con los mismos beneficios", indicó.

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