Exclusivo: Cristina quiere a Julián Álvarez como presidente de la Auditoría para controlar a Macri

Exclusivo: Cristina quiere a Julián Álvarez como presidente de la Auditoría para controlar a Macri

Hoy lo nombrará Diputados junto a Juan Forlón, titular del Nación y también de La Cámpora.

Cristina Kirchner pretende que el camporista Julián Álvarez sea el próximo presidente de la Auditoría General de la Nación, un cargo reservado para la primera minoría de la oposición.

Con la excusa de que los mandatos de los peronistas Oscar Lamberto y Vicente Brusca vencieron, en la sesión de mañana de la Cámara de Diputados, el kirchnerismo duro intentará nombrar a sus reemplazantes, para que ejerzan el cargo durante el mandato del próximo presidente.

Según confirmó LPO en exclusiva, los elegidos de la Presidenta son Álvarez y el titular del Banco Nación, Juan Carlos Forlón. Ambos son de La Cámpora y cercanos a Máximo Kirchner. Forlón es recordado por tomar una sola medida importante en su gestión al frente del principal banco argentina: Cortar el crédito al campo, motor de la economía nacional.

Los nombres estaban guardados bajo siete llaves y el acceso de este medio a los mismos, conmocionó al bloque oficialista, que tenía órdenes estrictas de la Casa Rosada de mantenerlos en reserva hasta mañana.

Cristina operó personalmente las designaciones. A las ocho de la noche de este martes convocó a la quinta de Olivos a la jefa de bloque, Juliana di Tulio, para ordenarle que mañana avance con la aprobación de las designaciones de Alvarez y Forlón, como de lugar. La presión no es gratuita: Cristina ya tenía el dato de la indignación de gobernadores peronistas porque sigue privilegiando a La Cámpora, por sobre los intereses del peronismo.

La decisión de Cristina confirma dos presunciones: Está convencida que Scioli pierde el ballotage y para su pase a la oposición sólo confía en los amigos de su hijo.

La decisión de Cristina de asegurarse estos cargos antes de dejar el poder, confirma dos rasgos centrales de su actual construcción política: Está convencida que Daniel Scioli perderá el ballotage y para su estadía en la oposición sólo confía en el grupo de camporistas amigos de su hijo.

Con la misma convicción que exhibió cuando luego de la derrota electoral de la primera vuelta habló como líder opositora, ahora Cristina empieza a pensar en un dispositivo que le de mínimas garantías y poder de negociación si Mauricio Macri es elegido presidente.

La Auditoría es un órgano de control del Poder Ejecutivo que depende del Congreso y debe ser presidido por la primer minoría opositora, según la representación parlamentaria. Es evidente que Cristina cree que el FpV terminará en esa posición y por eso propone a Alvarez para que en la próxima presidencia, presida el organismo en reemplazo del radical Leandro Despouy.

Pero fiel a su voracidad, anticipar las designaciones, le permitiría al kichnerismo mantener la mayoría del Directorio pese a ser oposición. 

O sea, a diferencia de Despouy que convive con la minoría radical, el kirchnerismo en un eventual gobierno de Macri podría imponer dictámenes a gusto y se convertiría en un centro de denuncias -o negociación- frente a un gobierno del PRO.

De hecho, en la Ciudad desde que La Cámpora tomó el control de la Auditoría porteña, la actividad del organismo se redujo a casi cero y no se conocen denuncias contra el macrismo. La presidenta del organismo porteño es Cecilia Segura Rattagan, la esposa del camporista Juan Cabandié, que tiene su reelección asegurada y hoy pasó sin problemas por la audiencia pública que se realizó con todos los candidatos a la Auditoría en la Legislatura.

Como sea, mañana la UCR rechazará la jugada del Gobierno y al menos hasta esta noche no tiene previsto designar al reemplazante del auditor Horacio Pernasetti.

No es la primera vez que Cristina y La Cámpora traslucen la idea de una derrota con iniciativas parlamentarias.

Antes de las elecciones generales, impusieron una ley para impedir que el próximo presidente pueda vender las acciones de la Anses en empresas privadas.

Axel Kicillof admitió que la norma surgió porque funcionarios de Macri habían adelantado que lo harían. Ahora quieren nombrar a los auditores.

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