Exclusiones sociales de Misiones propician la Trata de Personas

En las conclusiones del trabajo se destaca que sólo un 10% de los delitos son denunciados
POSADAS. La escasez de fondos, pérdida de poder adquisitivo, empeoramiento de las condiciones de vida, falta de educación sobre los derechos individuales, precariedad y expectativas laborales frustradas, existencia de redes informales de emigración, altos índices de maternidad adolescente, ausencia de protección familiar en el ámbito en el plano material y afectivo, soledad y desprotección juvenil que aumentan la vulnerabilidad. Son el caldo de cultivo inmejorable para el crecimiento exponencial de los casos de Trata de Personas, según un estudio porteño.

“Las víctimas proceden de las provincias más pobres, generalmente del Norte, que son trasladadas a las ciudades más importantes como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, donde son despojadas de sus documentos y obligadas bajo amenazas a ejercer la prostitución y concretar trabajos forzados”, se explica dentro de las conclusiones. Se señala que “Salta, Jujuy, Tucumán, Chaco y Catamarca, y sobre todo Misiones, son los lugares de origen de las niñas y de las adolescentes que después pueden ser encontradas tanto en la zona centro del país como en la Patagonia, particularmente en las ciudades portuarias y pesqueras”.

En el estudio se describe que las redes de captación de mujeres y de niñas están compuestas por “familiares, vecinos, reclutadores profesionales, agencias de viajes, de empleos, dueños de prostíbulos, gestores de documentos y funcionarios de los tres niveles de la administración pública que dan protección y felicidades en la gestión de tránsito de fronteras”.

De acuerdo a un trabajo titulado “Trata de Personas. Cuando la esclavitud es un negocio”, presentado por un grupo de investigadores encabezados por Susana Nowicks de la Universidad Nacional de Buenos Aires, se define a este delito como “una forma de esclavitud mediante el secuestro, engaño o violencia contra las personas”.

Los expertos agregan que la Trata incluye: problemas de falta de moral, de crimen organizado, migratorio, de orden público, laboral y de Derechos Humanos. De acuerdo a los últimos datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cerca de 1,2 millones de niños por año son víctimas de este flagelo, cifra que supera los tres millones cuando se contabiliza a las mujeres. “Lo que caracteriza a la Trata es la intención de explotar a una persona que es desplazada, independientemente si es producto de prácticas coactivas y de que el desplazamiento se haya producido dentro o el exterior de un país”, resalta el trabajo.

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