Evasión de impuestos Investigan estafa con venta de facturas

La Justicia Federal de Rosario está investigando una red de presuntos estafadores que desde hace cinco años se dedica a la comercialización de facturas falsas a distintas empresas para evadir impuestos.
La Justicia Federal de Rosario está investigando una red de presuntos estafadores que desde hace cinco años se dedica a la comercialización de facturas falsas a distintas empresas para evadir impuestos. Según publicó el domingo pasado el diario La Capital, en la Justicia la operación de venta de facturas habría sido por un total de 72 millones de pesos y facilitó que una docena de empresas evadieran a la Afip unos 33 millones de pesos.

Este tipo de operaciones comenzó a ser investigada por la Justicia a fines del año pasado, cuando la Afip denunció el accionar de esta banda que se dedica a crear firmas comerciales con el único objetivo de generar a partir de los nombres facturas ficticias que después venden a otras empresas que buscan evadir al fisco cifras astronómicas.

La pesquisa que lleva adelante la Justicia Federal está a cargo del juez federal subrogante Félix Angelini, quien abrió una causa por evasión agravada, falsificación de documento y uso de documento falso. Todavía no hay ningún procesado ni nadie fue llamado a indagatoria por el magistrado, pero como señala ayer el diario rosarino el juez habría reunido "serias evidencias sobre la veracidad de la denuncia".

Detrás de esta red de presuntos estafadores hay varios profesionales, entre ellos escribanos, contadores y abogados, que tienen "un profundo" conocimiento del sistema tributario al que burlan con la actividad de esta banda que comercializa facturas. Quien aparece como jefe de esta organización sería un empresario que se dedica al transporte de carga. Esta persona figura como apoderado ante un banco extranjero de todas las empresas de fantasía creadas para consumar la estafa al fisco.

Este empresario posee domicilios declarados en Rosario en varios sectores de la ciudad, como en Riobamba al 1500, España al 300, Córdoba al 1900 y San Martín al 800. Y figura como "contador" de al menos dos de las empresas creadas como pantalla para generar facturas truchas.

El año más fructífero de esta banda habría sido 2006, cuando la organización habría generado operaciones falsas por más de 27 millones de pesos, que permitieron a sus clientes evadir más de 7 millones de pesos de ganancias y casi 5 millones de IVA.

Además de los profesionales y las personas que conformaron esta red de venta de facturas para evasión, la Justicia Federal tiene en la mira a las imprentas que estampan los formularios. La Afip le pidió al juez Angelini que investigue si son cómplices o si encubrieron las maniobras delictivas que facilitaron la evasión.

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