Evalúan la reducción de las frecuencias del transporte.

"Queremos que se adopten medidas serias y concretas, porque, de lo contrario, veremos si, a partir de lunes, funcionarán los colectivos o se restringirán los servicios", adelantó el titular de la UTA, Ricardo Pera.
Funcionarios de la comuna se reunirán hoy con representantes de las empresas de transporte público de pasajeros y con dirigentes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), para evaluar la prestación del servicio, ante la emergencia sanitaria que atraviesa la ciudad y, eventualmente, analizar la reducción de las frecuencias.

En tal sentido, Ricardo Pera, titular de la delegación local de la UTA, dejó entrever una drástica postura, por parte del gremio: "Queremos que se adopten medidas serias y concretas, porque, de lo contrario, veremos si, a partir de lunes, funcionarán los colectivos o se restringirán los servicios", adelantó.

Pera indicó que "en el aspecto sanitario, hay mucha incertidumbre, al punto que no sabemos si los choferes deben utilizar o no barbijos. No hay precisión de nada y eso preocupa".

Asimismo, aseguró que la cantidad de pasajeros que utilizan el transporte disminuyó en alrededor del 40 por ciento.

"Más de un 30 por ciento de esta disminución tiene que ver con la merma experimentada en el ámbito educativo y otro tanto con la gente que no está yendo a trabajar", explicó.

Por su parte, la secretaria de Gobierno, Diana Larraburu, dijo que se analizará la situación en base al criterio sanitario y a la operatividad del servicio.

"Atento a que las actividades han disminuido en distintos rubros, tenemos que ver, además, la manera de garantizar que el vecino pueda llegar en tiempo y forma a su lugar de trabajo.

"No puedo adelantar nada, sólo que la comuna hará lo que sea necesario para garantizar el servicio, tal como ya lo hizo cuando hubo escasez de gasoil", añadió.

La funcionaria descartó que la posible reducción de las frecuencias tenga que ver con la disminución de los pasajeros, "sino en la menor cantidad de choferes que están prestando el servicio".

"El viernes, había 38 choferes con carpeta médica y, al día de hoy, la cifra trepó a 60. Hay que tener en cuenta que son trabajadores que transportan personas, por lo que hay que analizar la manera en que debe cubrirse el servicio en su generalidad", resaltó.

Larraburu acotó que "son varios los factores que influyen en la consideración de este tema, pero, fundamentalmente, nos preocupa el tema de los choferes, porque algunos tienen familiares enfermos".

Luego, admitió que la merma en la actividad escolar fue acompañada por un menor número de unidades circulantes en los horarios pico.

"Se ha dispuesto un sistema para una ciudad que está funcionando a media máquina. El servicio ha mermado, teniendo en cuenta la inactividad en las escuelas. Ese es el equilibrio que estamos tratando de lograr. Es una situación similar a la del receso escolar y que está contemplada en el pliego de licitación", señaló.

La situación de la 500

En otro orden, Larraburu dijo que, tras analizar con fomentistas y vecinos el recorrido de la línea 500, "ahora nos sentaremos a conversar sobre este tema con representantes de la empresa prestataria.

"Queremos determinar las alternativas que nos permitan volver a un recorrido que sea un poco más directo y que la línea vuelva a cubrir las calles del barrio San Martín", sostuvo.

Además, reconoció que la comuna sigue trabajando respecto de los trayectos, "no sólo de la 500, sino, también, de otras líneas".

Con el GPS, ya comenzaron las correcciones

La secretaria de Gobierno calificó como "muy positivo" el sistema de GPS que permite determinar la ubicación de todos los colectivos del transporte urbano de pasajeros, durante las 24 horas.

La funcionaria comentó que Bahía Blanca es la única ciudad del país que cuenta con este sistema de avanzada instalado en todas las unidades y que "nos permite salir a corregir errores, mientras se va visualizando el sistema".

"Esta es una opción de control muy útil para los vecinos, el municipio y las empresas. Hay que pensar que, para imitarla con recursos humanos, habría que poner un inspector en cada colectivo", resaltó Diana Larraburu.

Si bien la herramienta es óptima, la insuficiencia en el acceso a Internet que sufre la ciudad impide, por ahora, su normal funcionamiento.

"Estuvimos trabajando en un vínculo exclusivo de banda ancha, para poder contar con el seguimiento al instante", expresó.

Al ser consultada sobre las anormalidades detectadas en la prestación del servicio, la funcionaria expresó que tomaron forma de órdenes de servicio y no de infracciones, con el fin de que las empresas reacomoden la prestación en el corto plazo.

"Si se detecta por el GPS alguna anomalía dentro de lo establecido, que tampoco llega a ser una infracción, en razón de que existe un margen de tolerancia, nosotros remitimos órdenes de servicio a las empresas, vía Internet", dijo la funcionaria, aclarando que la Municipalidad no depende del GPS para detectar las deficiencias ni para labrar las infracciones.

"Las deficiencias las hemos detectado a través de las diferentes actas realizadas por los inspectores que están en las calles. De hecho, hay muchas infracciones en el Tribunal de Faltas.

"También hemos actuado con las demandas y denuncias de la gente recibidas por el 0800-666-2244 y otros medios, y el GPS sirvió para tener un balance general", dijo Larraburu.

Las empresas prestadoras del servicio de ómnibus (Plaza, Mayo y Rastreador Fournier) son las encargadas de soportar los gastos de instalación y mantenimiento del sistema de GPS.

Incluso, para monitorear las unidades, la comuna utiliza una computadora entregada por esas firmas.

La funcionaria del área de Gobierno expresó que no existe ningún pedido de las prestatarias del transporte urbano para que se modifique la tarifa de ómnibus, por lo que la comuna no debe realizar ningún estudio de costos al respecto.

Denuncias de los usuarios testigos

La no detención de los colectivos en las paradas, durante los horarios pico, a raíz de que van colmados en su capacidad, fue denunciada por los denominados usuarios testigos.

Dicho reclamo, además de haber quedado registrado, fue recibido por concejales, miembros del Ejecutivo y las propias empresas.

Las zonas más afectadas por esta problemática son los barrios Noroeste, Pedro Pico y otros del primer anillo periférico.

Otra de las inquietudes planteadas tiene que ver con la difusión de los circuitos y horarios.

Desde la comuna, se indicó que se brindará dicha información, indicándose que aún no se pondrán los postes de identificación de las paradas, habida cuenta que todavía no quedaron establecidos los recorridos definitivos.

"La gente dice que no le importa esperar cinco o diez minutos, pero teme esperar 40 o 50 minutos, hasta darse cuenta de que el colectivo pasa por otro lado", comentó el concejal radical Oreste Retta.

Los pasajeros pueden elevar su reclamo llamando al 5506326 del Concejo Deliberante, a través de su página oficial en Internet o concurriendo a las reuniones que se desarrollan en el sexto piso del mercado Municipal, todos los martes, a las 15.

"Otra cosa que destacaron los usuarios es el malhumor de los choferes. Según explicaron, esto tiene que ver con los reclamos que reciben por parte de los pasajeros y su imposibilidad de cumplir, en la práctica, los horarios que les fueron fijados. Maximiliano Celendano, de Tránsito y Transporte de la comuna, quedó en dilucidar si dichos tiempos obligan a los conductores a andar muy rápido, cuestión que genera estrés", indicó Retta.

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