Una evaluación antes de los cambios

Una evaluación antes de los cambios
El jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, confirmó que "seguramente" habrá cambios en el gobierno porteño. Sin embargo, el tema apenas se tocó en el encuentro de ayer. Macri les agradeció el apoyo a sus ministros y legisladores.
Mauricio Macri reunió a todo su gabinete y al bloque PRO en la Legislatura en un almuerzo, donde los agasajó como pocas veces. Los macristas hicieron allí catarsis con el jefe de Gobierno por el escándalo de espionaje y él les agradeció el aguante. Ninguno de los ministros se animó a preguntarle en público por los cambios de gabinete, pero ya hay uno que intenta juntar firmas en su favor entre las cooperativas de cartoneros y otro que tiene un candidato de la Iglesia tratando de serrucharle el piso.

"Mauricio va a evaluar área por área y a partir de eso seguramente habrá cambios", anunció Horacio Rodríguez Larreta en declaraciones radiales. El jefe de Gabinete aclaró que los cambios no tienen vinculación con el caso de espionaje. "Hoy no hay nada confirmado", afirmó el secretario general Marcos Peña sobre la posibilidad de renuncias. "Lo que está claro es que sabíamos que cuando se llegara a los dos años de gestión era una posibilidad que pudiéramos cambiar parte del equipo", agregó. "Todo el equipo está a disposición para ir a todos los lugares o para salir de cualquier lugar. Eso siempre ha sido así. Pero faltan unos días para eso y no hay nada definido", afirmó el joven dirigente de PRO.

Al mediodía, Macri reunió a toda la tropa en un almuerzo en el Salón Blanco del Palacio de Gobierno. Estuvo todo el gabinete y prácticamente todos los legisladores (los únicos ausentes fueron el ministro de Cultura, Hernán Lombardi, de viaje; y el vicepresidente primero, Diego Santilli, que fue padre y quiso pasar su primer día con su hijo Tonio). El comentario general fue que, por primera vez, en lugar de las clásicas empanadas, hubo un menú más apetitoso: entradita con canapés, pollo con batatas y unas cazuelas. De beber, gaseosas y agua.

Macri le agradeció a todo el bloque por la defensa del gobierno ante el caso de espionaje y reiteró su versión de la historia: dijo que está sorprendido, que cuando lo nombró a Jorge "Fino" Palacios estaba seguro de que era el mejor policía para conducir la Metropolitana, "con la información que tenía en ese momento". También aseguró que a Ciro James lo hicieron entrar "recomendado por un grupo de la Universidad de La Matanza" y que el gobierno nacional está "fuera de control" con sus cuestionamientos. No hubo grandes anuncios, ni siquiera demasiada conversación sobre los cambios de gabinete, un tema que seguramente cada uno repetía en su mente.

Como informó este diario la semana pasada, los posibles ministros que dejarían el gabinete son Guillermo Montenegro (Justicia), Mariano Narodowski (Educación), Juan Pablo Piccardo (Espacio Público) y Jorge Lemus (Salud), todos con asistencia perfecta en el almuerzo de ayer. La defensa política que viene haciendo Montenegro ante la oposición hace que sus chances de irse hayan disminuido, según comentaban en Bolívar 1. Sin embargo, hace poco el dirigente macrista Santiago de Estrada hizo un intento de conseguir que lo designen como ministro de Justicia y Seguridad (De Estrada pasó de dirigir la Legislatura a ser un auditor porteño). Según se rumorea en el Palacio de Gobierno, "El Obispo" –como le dicen por su relación con la Iglesia– le envió un mensaje a Macri a través de Rodríguez Larreta y del consigliere Nicolás Caputo: que si lo nombraban, él podía destrabar algunas votaciones complejas que enfrenta el PRO. La jugada le salió mal.

Otra versión que circulaba por el gobierno porteño era que a Piccardo le informaron ayer que no continuará en el cargo (su reemplazante es Santilli). "Ante esto, intentó conseguir firmas de las cooperativas de cartoneros y hasta una marcha en su favor. Les dijo que si asume Santilli, los echan a todos", comentaban en el gabinete. Narodowski, en tanto, no está nada feliz con el manejo del caso Ciro James ("Es evidente que me comí un garrón", dijo), aunque su salida no era segura. Para reemplazarlo, sonaban el ex ministro de Educación de la Alianza Andrés Delich o Esteban Bullrich. Pero Delich dijo que no y a Bullrich no se lo ofrecieron hasta ahora. "La verdad –comentaba un macrista– nadie quiere agarrar ese ministerio."

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