Evacuaron a 20 familias de Nuevo Alberdi por el desborde de un canal

Unas 20 familias debieron ser evacuadas ayer por la tarde y otras 50 se negaron a irse por temor a saqueos en la zona de Nuevo Alberdi y tras la fuerte tormenta que se abatió sobre la ciudad y provocó que muchos hogares de ese barrio terminaran con más de un metro de agua en su interior.
A diferencia de otros episodios, la inundación en el sector de Bouchard y Alvarez llegó con diez horas de retraso, "como consecuencia del escurrimiento de lluvia de los campos de Roldán que descargaron sobre el canal Ibarlucea", explicaron los funcionarios. El sector afectado es un gran embudo donde todavía no se realizaron las obras hídricas de canalización. Hoy seguirán las tareas de rescate y normalización del barrio tras las precipitaciones, que también causaron inconvenientes en otros puntos de Rosario (ver aparte).

El anegamiento de ayer no estaba en los cálculos de los técnicos de Hidráulica santafesina. A punto tal, que los responsables de Defensa Civil de la Municipalidad recibieron las primeras alertas recién por la tarde a raíz de la fuerte descarga de agua de lluvia que inundó Nuevo Alberdi al desbordarse las márgenes del canal Ibarlucea.

Este sector no está canalizado y las familias asentadas a unos 100 metros sobre las márgenes izquierda y derecha fueron las más afectadas. Hacia las 21, unas 20 familias fueron trasladadas en tractores, camiones y carretas desde sus hogares a sitios alternativos en los que permanecieron a resguardo.

El centro Crecer Nº 4, de Caracas y Grandoli, fue el centro del operativo municipal y el lugar de referencia para la gente que fue alcanzada por la inundación. A unas pocas cuadras, en la esquina de Bouchard y Alvarez, el rostro de Carlos Toledo lo decía todo.

"Hace más de treinta años que vivo acá y siempre nos inundamos. Hace dos años casi me lleva puesto el agua", recordó el hombre mientras señalaba sobre la fachada de su humilde vivienda las marcas de aquella inundación.

Entre los seis integrantes de su familia se encontraba su madre, quien estuvo internada hace pocos días y anoche tenía agua hasta casi la cintura. Esta vez, a muchos vecinos los agarró por sorpresa. "Eran como las 16.30 y en veinte minutos se nos vino toda el agua", acotó otra señora que vive cerca de allí.

Peligro latente. El barrio volvió a reflejar las postales de olvido y desidia. A punto tal que los vecinos denunciaron que un poste de alumbrado público presentaba desperfectos y ya había lanzado descargas. Una amenaza latente en el medio de chiquitos descalzos, jóvenes a caballo y mujeres con sus hijos en brazos.

Las imágenes parecían surrealistas. Mientras en una cuadra las zanjas absorbían el agua y corrían como ríos internos entres las casas, a tan sólo metros los padecidos surcaban una suerte de gran laguna artificial.

El director de Defensa Civil, Raúl Rainone, indicó anoche a LaCapital que fueron 20 las familias retiradas de la zona inundada y trasladas a refugios, albergues y hoteles. Y a la hora de buscar una explicación a la invasión del agua tras más de diez horas de desatada la tormenta, el funcionario apeló al argumento que dieron los técnicos de Hidráulica santafesina.

"Bajó todo el agua de los campos de Roldán. No respondió a una lógica, porque se pueden medir los niveles de los canales en zanjones, pero no en los campos", señaló Rainone al recordar que todo este sector de Nuevo Alberdi que no cuenta con la canalización del Ibarlucea "se encajona y provoca estas consecuencias". Es más, para culminar las obras aún resta reubicar a unas 15 familias asentadas sobre la margen a canalizar del Ibarlucea.

Cayó la noche y con la oscuridad la mirada de Carlos Toledo se volvió más atenta. "Nunca dejé mi casa, porque cuando uno se va después no queda nada", dijo desconfiado. Se estima que otras 50 familias afectadas se quedaron a defender lo que tanto les costó conseguir.

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