Europa sigue cubierta por un manto blanco

El frío glacial continuó azotando ayer a Europa, con copiosas nevadas que provocaron importantes perturbaciones en los transportes, especialmente en Alemania y Francia, mientras España se mantenía en alerta y la situación parecía estabilizarse en Gran Bretaña.
En el aeropuerto de Francfort (oeste de Alemania), el tercero de Europa, 226 vuelos fueron anulados ayer a causa de las tempestades de nieve y las ráfagas de viento, dijo un portavoz del aeropuerto, Timo Ross.

En la mañana de ayer, 226 vuelos habían sido anulados y muchos más sufrieron retrasos. En la tarde, la nieve había cesado de caer, pero el viento persistente contribuía a perturbar el tráfico, añadió.

La oficina de protección civil alemana aconsejó a la población aprovisionarse de alimentos y medicamentos "para tres o cuatro días".

En la frontera franco-alemana, la autopista A5, que había sido cerrada a los camiones a causa de importantes caídas de nieve, provocando kilómetros de atascos, fue reabierta, indicó un portavoz de la policía de autopistas de Weil am Rhein.

Bélgica conoció sus primeras nevadas en la noche del viernes al sábado, primero en la región de Lieja (este) y luego en el resto del país, provocando dificultades en las carreteras y en los aeropuertos.

Unas 50 anulaciones y cerca de 90 retrasos estaban previstos para la jornada del sábado en el aeropuerto de Bruselas.

Record de consumo de gas

Por su lado Francia, que registró el viernes un record histórico de su consumo de gas natural, se despertó bajo la nieve, con un manto blanco cubriendo gran parte del país, y considerables perturbaciones en el tráfico ferroviario y vial.

El tráfico aéreo se veía también afectado, y en el sudeste del país -donde el viernes cayeron intensas nevadas- unas 7.000 familias seguían privadas de electricidad.

Buena parte del territorio español seguía ayer en estado de alerta por viento, nieve y bajas temperaturas. Las regiones más afectadas eran las del norte del país, donde el mal tiempo obligó a cortar algunas carreteras secundarias.

En Gran Bretaña, epicentro de las dificultades climatológicas de los últimos días, la situación parecía más tranquila ayer, aunque se esperaban nuevas nevadas para hoy, esencialmente en la región este del país.

El tráfico aéreo seguía perturbado, pero la mayoría de las compañías ferroviarias pronosticaban un fin de semana normal.

Sin embargo , ayer el Eurostar, que atraviesa por un túnel el Canal de la Mancha, sólo debía hacer circular dos de cada tres trenes en todas las direcciones.

En tanto, en Italia 65.000 personas estaban sin electricidad tras las lluvias y violentos vientos que se produjeron en varias regiones del centro. El tráfico se vio perturbado por la caída de árboles y ramas.

Irlanda, que no conocía una ola de frío semejante desde 1963, asistió a nuevas nevadas en la noche del viernes al sábado, obligando a suspender el tráfico en el aeropuerto de Dublin.

También se produjeron importantes nevadas en Polonia, que provocaron problemas en el tránsito. Unas 25.000 familias polacas sufrieron cortes de electricidad en las regiones de Kielce y de Katowice.

Por su parte, los servicios meteorológicos de Holanda lanzaron una advertencia acerca de las condiciones "extremas" que reinarían ayer. Grecia, de su lado, anunció que enviará personal y material a Albania para ayudarle a remediar las inundaciones en el norte del país.

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