Europa prepara masivas vacunaciones

Advierten que el virus H1N1 podría afectar a un tercio de los habitantes; descartan cerrar colegios
PARIS.- Al igual que Estados Unidos, los gobiernos de Europa intensifican las medidas para enfrentar la pandemia de gripe A (H1N1), que podría infectar a un tercio de la población (170 millones de personas) y tener consecuencias imprevisibles para la sociedad y para la economía.

"Frente a este tipo de amenaza, si no se está preparado para lo peor, no se está preparado", admitió la ministra de Salud Pública francesa, Roselyne Bachelot.

Unas 20 millones de personas podrían ser víctimas de la gripe A en Francia, según el Instituto de Vigilancia Sanitaria. Poco afectado hasta ahora por la enfermedad, este país registró 1223 infectados y 10 muertos. No obstante, Bachelot reconoció que en los últimos días el ritmo de contagio superó los 3000 por semana.

"El virus viaja a una velocidad increíble", afirmó el viernes la doctora Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS). "Se trata de un virus totalmente nuevo. Por eso no estoy de acuerdo con quienes dicen que los gobiernos exageran con las medidas que toman", agregó.

Algunos países serán más golpeados por la pandemia que otros, según los especialistas. "Francia, por ejemplo, resultará más afectada que Gran Bretaña. Mucha gente ya ha sido infectada en el Reino Unido y no volverá a serlo", vaticinó John Oxford, profesor de virología en el Royal London Hospital.

Gran Bretaña ha sido hasta ahora el país europeo más afectado por la gripe A, con cerca de 13.000 enfermos y 66 muertos.

Por ahora, ningún país en Europa tiene previsto cerrar establecimientos escolares o tomar medidas drásticas antes de que sea realmente necesario. Por el contrario, las autoridades europeas decidieron poner el acento en la educación pública, en una intensa campaña de vacunación y en las esperanzas de que el virus H1N1 siga mostrándose tan benigno como hasta ahora.

En momentos en que millones de niños se preparan para regresar a la escuela esta semana, los laboratorios estadounidenses Baxter entregaron hace cuatro días un primer lote de 200.000 vacunas a Gran Bretaña y una cifra similar a Francia. Según los responsables de la salud de ambos países, los nuevos medicamentos deberían recibir entre septiembre y octubre la autorización de puesta en el mercado.

La mayoría de los gobiernos europeos tiene intenciones de vacunar a entre el 30% y el 40% de su población. Los expertos de salud de la Unión Europea (UE) identificaron tres grupos prioritarios: el personal de salud, las personas que padecen patologías crónicas (a partir de los 6 meses de edad) y las mujeres embarazadas.

Francia es, según la OMS, el país mejor preparado, gracias a una compra masiva de 94 millones de unidades, suficientes para aplicar dos dosis al 70% de la población, como recomiendan las autoridades. Gran Bretaña adquirió 60 millones de dosis para el 50% de la población. España encargó 37 millones de dosis, que alcanzarán para el 40% de los españoles.

Con más o menos intensidad, la misma política ha sido adoptada por la mayoría de los países europeos. Todos han puesto además el acento en la comunicación.

Francia, que invirtió 1000 millones de euros sólo en vacunas, lanzó un plan de información de un mes. A través de mensajes por radio, televisión e Internet, se imparten las recomendaciones básicas de prevención.

En Francia, donde 12 millones de alumnos de primaria se aprestan a volver a clase el 2 de septiembre, el dispositivo de vacunación voluntaria y gratuita debe comenzar a fin de mes, según Bachelot. El plan contempla la apertura de tres centros de vacunación por departamento y equipos móviles que se desplazarán por los colegios. También prevé que los establecimientos escolares deberán cerrar recién cuando aparezcan tres casos de gripe A en una clase en la misma semana.

Aunque los responsables europeos no descartan verse obligados a cerrar los establecimientos, nadie está a favor de esa medida. En un reciente estudio, científicos británicos advirtieron que podría retardar el pico de la pandemia, pero no impedirá su propagación.

"Esa decisión tendría además serias consecuencias para la economía, ya que los padres deberían permanecer en casa con sus hijos", agrega el documento preparado por los expertos del Imperial College de Londres.

Los efectos de una intensa pandemia sobre la economía son justamente una de las principales preocupaciones. Para muchos expertos, el virus H1N1 podría derrumbar la anunciada reactivación económica de los próximos meses y sumergir al mundo en una fase de recesión y deflación.

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