Europa critica al Papa por su opinión sobre los preservativos

Francia, Alemania, España y la Unión Europea expresaron inquietud por la afirmación papal de que el uso de condones "agrava el problema" del sida . Desafiando al Vaticano, dijeron que no usarlo es irresponsable y alentaron su difusión.
La segunda jornada en Camerún del viaje africano del Papa de seis días quedó ayer ensombrecido en un segundo plano por la avalancha de polémicas que causaron las afirmaciones de Benedicto XVI contra el uso de preservativos como arma profilactica contra la difusión del HIV sida, que causa 6.500 muertos diarios en el continente negro donde los contagiados suman 27 millones de personas.

Francia, Alemania y la Comisión Ejecutiva de la Unión Europea de 27 miembros protestaron contra la posición del Papa, mientras que España expresó también su discrepancia anunciando el envío de un millón de condones a Africa.

Las discusiones han crecido hasta convertirse en un verdadero escándalo que va a agregarse a las polémicas en torno a las decisiones del pontífice de levantar la excomunión a cuatro obispos cismáticos del grupo ultraconservador de Marcel Lefebvre, uno de los cuales, el inglés Ricard Williamson, negó en una entrevista el Holocausto nazi de los judíos y la existencia de las cámaras de gas.

Benedicto XVI continúa en el centro del escenario de contestaciones y protestas, con reacciones inéditas, como las declaraciones oficiales de los gobiernos de París y Berlín contra una posición tradicional de la Iglesia que Benedicto XVI reiteró durante el vuelo especial que lo conducía a Yaundé, la capital de Camerún, el martes 17.

Francia "expresa fuerte preocupación frente a las consecuencias de estas frases de Benedicto XVI", dijo el portavoz de la cancillería de París, Eric Chevallier.

"No nos espera a nosotros dar un juicio sobre la doctrina de la Iglesia, pero consideramos que frases de este género ponen en peligro políticas de salud pública y los imperativos de protección de la vida humana".

El gobierno de Alemania, la patria del Papa Joseph Ratzinger, protestó a través de una declaración común de las ministras de Salud, Ulla Schmidt, y de la Cooperación Económica al desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul. Ambas explicaron que "los preservativos salvan la vida, tanto en Europa como en otros continentes".

"Una moderna cooperación para el desarrollo debe dar a los pobres el acceso a los medios de planificación familar, entre ellos el empleo de preservativos: todo el resto sería irresponsable".

También el obispo auxiliar de Hamburgo, monseñor Hans Jochen Jaschke, criticó públicamente al Papa. "Quién está enfermo de sida y es sexualmente activo debe proteger a los otros y a sí mismo", escribió el obispo católico en el semanario "Die Zeit".

El Vaticano respondió a las críticas de Francia y Alemania confirmando la tradicional posición de la Iglesia sobre el uso de los preservativos contra el sida. "La Iglesia concentra su empeño y no considera que apuntar esencialmente a la mas amplia difusión de preservativos sea la vía mejor", dijo ayer en una declaración. El Papa señaló que, por el contrario, el uso masivo de preservativos "agrava el problema".

La Comisión Ejecutiva de la UE dijo ayer que "el preservativo es uno de los elementos esenciales en la lucha contra el sida; apoyamos la difusión y su uso correcto".

Y agregó que "considera que sean claras las pruebas científicas que confirman el papel de prevención del preservativo contra la difusión del sida y, por lo tanto, apoya activamente su uso sobre todo en Africa y los países en desarrollo donde el esa enfermedad representa una emergencia junto con la malaria y la tuberculosis".

El gobierno socialista español, empeñado en continuas luchas con las jerarquías eclesiásticas del país, reaccionó a las palabras del Papa con el anuncio del envío de un millón de condones a Africa.

La ministra belga de Salud Pública, Laurette Onkelinx, expresó por su parte "sorpresa" y consternación" ante las palabras del Papa sobre la no utilidad del preservativo en la lucha contra el sida. La ministra dijo que esta actitud podría perjudicar "años de prevención en la lucha contra el virus y de sensibilización de la gente, poniendo a riesgo muchas vidas humanas".

El diario parisiense "Le Monde" publicó un dibujo satírico en la primera página en la que aparece Cristo "multiplicando los preservativos" que reparte entre los africanos.

En un editorial, titulado "un Papa que suscita polémicas", el vespertino francés escribió que "nadie pretendió nunca que el preservativo fuera la solución para luchar contra el sida. Pero afirmar que agrava la pandemia es gravísimo e irresponsable. Su predecesor Juan Pablo II nunca llegó a tanto". "Le Monde" concluye que lo que dijo el Papa "constituye una fuga hacia adelante de la realidad: en lugar de hacer evolucionar la posición de la Iglesia, el Papa la hace más rígida".

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