En Europa, un cauteloso respaldo a Washington

Dudan de que pueda concretarse la reforma
PARIS.- Francia, Gran Bretaña y Alemania ofrecieron ayer un cauto respaldo al plan del presidente estadounidense, Barack Obama, que busca limitar el tamaño y la toma de riesgos de los bancos, que remeció a los mercados y podría reescribir el orden financiero mundial.

Pero, al tener cada quien sus ideas propias sobre la regulación bancaria, no se atrevieron a comprometerse en seguirlas. Expertos, además, dijeron que la drástica iniciativa de Obama podría opacar el consenso mundial promovido por el Grupo de las 20 naciones desarrolladas y las grandes economías emergentes (G-20).

Cuando anunció su plan, Obama destacó que estaba preparado para enfrentar la resistencia de los bancos de Wall Street, a los que culpa de ser uno de los máximos responsables de la crisis financiera mundial.

El plan evitaría que los bancos o las instituciones financieras que poseen bancos inviertan, controlen o patrocinen fondos de cobertura o fondos de capital privado.

La ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, recibió con agrado la propuesta, al afirmar que era un "muy, muy buen paso adelante".

"Ellos ven que la regulación, que era una palabra tabú que era difícil en los círculos financieros en Estados Unidos, es vital para contener y limitar los excesos bancarios", agregó.

Un vocero del primer ministro británico, Gordon Brown, dijo que estaba "cómodo" con la ofensiva de Obama, pero que necesitaba observar los detalles, ya que cada país tiene distintas necesidades.

Pero la oposición conservadora británica -que en las encuestas figura como favorita para acceder al poder en la elección prevista para junio- expresó un respaldo más claro, en abierto contraste con los republicanos en Estados Unidos.

"El presidente Obama ha creado mucho espacio para que el resto del mundo se acerque a lo que yo pienso que será un sistema sensible a las normas internacionales", dijo a la BBC el vocero financiero conservador George Osborne.

El Ministerio de Finanzas alemán subrayó la necesidad de avanzar internacionalmente y dijo que Berlín presentaría sus propias propuestas para mejorar la regulación bancaria. "Vemos las nuevas propuestas como una sugerencia útil para las continuas discusiones a nivel internacional. Y estamos obviamente apuntando a encontrar una solución al tema del «demasiado grande para quebrar»", dijo un vocero.

El gobierno de Holanda afirmó que apoyaba "en términos generales" las "ambiciosas" propuestas de Obama, pero duda de que finalmente se hagan realidad.

Una fuente del gobierno de España dijo que las medidas podrían no tener mucho efecto en ese país, "dado que las operaciones propias de intermediación no son una práctica generalizada".

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