Europa baja las tasas y alerta que la recesión durará todo el 2009

El Banco Central Europeo dijo que la economía en la zona euro caerá 0,5% en 2009. Ya varios países están ahora con crecimiento negativo. La baja récord de tasas de 0,75 puntos es para enfrentar la crisis e intentar reactivar el crédito.
La Unión Europea se prepara para enfrentar una recesión en 2009 y por eso ayer el Banco Central Europeo (BCE), al que adhieren quince de los veintisiete socios de la UE, estableció la mayor baja de tasas de interés desde que existe el euro como moneda común, en 1999, para intentar activar el crédito y evitar que el pulso de la producción y el comercio caiga todavía más.

El Producto Bruto de la UE es similar al de Estados Unidos, en torno a 14 billones de dólares y cada uno representan casi 25% del PBI mundial. Por eso la recesión en Europa, combinada con la que hay en el país norteamericano y otras áreas del mundo, tienen un impacto imposible de eludir en todos los rincones del planeta.

El BCE, con sede en Francfort, dijo ayer que el producto 2009 bajaría hasta 0,5%, lo que representa una caída de la producción del órden de 70 mil millones dólares. Y decidió recortar sus tipos de interés de muy corto plazo, que sirven de referencia al sistema financiero, en 0,75 puntos, para llevar la tasa básica a 2,50%.

La recesión ya se siente en la astringencia crediticia, la caída de exportaciones, la debilidad del consumo y el alza de la desocupación, en un panorama sombrío que atraviesa economías diversas como las de Alemania, Irlanda, España, Francia, Italia o el Reino Unido.

Ayer el presidente del BCE, el francés Jean-Claude Trichet, en una conferencia de prensa en Bruselas, sede de la Comisión Europea, dijo que "sobre la base de nuestro análisis actual, vemos una debilidad económica global y una desaceleración persistente de la demanda interna en los próximos trimestres". Y añadió: "Desde la II Guerra Mundial, ningún banco central predecesor del BCE adoptó una baja de tipos de interés de esa magnitud en tan corto período de tiempo", recalcó. El Banco ya recortó sus tasas el mes pasado, coordinando con EE.UU. y China.

La idea es que con tasas más bajas los bancos puedan obtener dinero más barato del banco central y emitir préstamos más económicos a los consumidores y empresas. Pero esta evolución se vio interrumpida por la crisis de los mercados financieros y los economistas esperan nuevos cortes en 2009. EE.UU. ya bajó su tasa básica al 1%.

Y otros bancos centrales de la Europa extra euro, como el Banco de Inglaterra, recortaron ayer también sus tasas de interés en un punto porcentual a 2%, su nivel más bajo desde el periodo 1939-1951. Fue ante una serie de indicadores que ponen de manifiesto que Gran Bretaña se enfrenta a una recesión profunda.

El banco central de Suecia llevó su tasa a 2% también para tratar de frenar la degradación de la producción y el empleo provocada por la crisis financiera mundial.

Para este año, pese a que ya hay varios países europeos en recesión oficialmente declarada, el PBI regional crecerá 1%, pero en 2009, según el BCE, bajará 0,5%.

Trichet se mostró considerablemente más pesimista que en sus recientes declaraciones. Por ejemplo, hasta ahora pronosticaba una expansión este año de 1,2%, que ahora bajó a 1%.

Al hablar tras una reunión del consejo de gobernadores del BCE, anunció el recorte de tasas y pronosticó que la inflación tanto este año como el próximo será menor a lo previsto anteriormente, de 3,3% y 1,4% respectivamente. Esa perspectiva a la baja permite que se afloje la política monetaria sin riesgos, explicó.

Debido a la desaceleración coyuntural y la caída de los precios de las materias primas, la inflación en la Eurozona caerá entonces debajo del límite máximo del 2 por ciento, según pronostica el BCE.

El ministro de Economía de Alemania (el país de más peso económico en la UE), Michael Glos, saludó de inmediato la medida del BCE, afirmando que la iniciativa debe dar "confianza a los mercados financieros y la economía".

"La amplitud del recorte (de tasas) es un signo alentador de que el BCE comienza a darse cuenta de la amenaza inmediata que pesa sobre la economía", dijo por su parte la economista Jennifer McKeown, del instituto Capital Economics.

En tanto, el banco Merrill Lynch de EE.UU., vendido al Bank of America, pronosticó ayer desde su sede de Londres que el PBI global crecerá el próximo año apenas 1,3%, su peor ritmo desde 1982, aunque mejorará en 2010. Pero destacó la menor vulnerabilidad de "Latinoamérica, Asia emergente y Japón".

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