Euforia en los mercados por el plan de Obama

Anunció la compra de activos "tóxicos"; alzas en todo el mundo
WASHINGTON.? Para Barack Obama fue la tercera, y parece que fue la vencida: los mercados, por fin, se sacudieron el mal humor y reaccionaron con euforia compradora ante el nuevo paquete que lanza el presidente para salvar el castigado sistema bancario. Y procurar que el crédito, hoy tan escaso, vuelva a fluir por las arterias de la economía. Las dos veces anteriores no lo consiguió.

Todo, mediante el recurso de destinar hasta un billón de dólares a la compra de papeles "tóxicos", es decir, peligrosos virus financieros que hoy pesan en los balances de grandes bancos, que los produjeron de modo irresponsable.

El anuncio fue recibido con entusiasmo por las bolsas mundiales: el Dow Jones ganó 6,84%, su mejor performance en casi cinco meses; el Nasdaq subió 6,76%, y los mercados europeos respondieron con alzas de entre 2 y 3 por ciento.

Si todo sale bien, el nuevo plan permitirá que los activos tóxicos pasen a manos de una sociedad público-privada, creada especialmente. Eso, con la esperanza de que, en el futuro, pierdan su "toxicidad" y se conviertan en "papeles buenos", o sea, recuperables, y dejen de ser el problema atómico que constituyen hoy. "La buena noticia es que tenemos otro elemento crucial para nuestra recuperación", dijo Obama, que asumió personalmente el riesgo del nuevo plan.

Fue el enésimo mensaje de apoyo que produjo el presidente en las últimas horas, signo de lo hondo que había calado la duda sobre el rumbo financiero de la nueva administración. Pero esta vez se jugó a fondo: Obama apareció en la Casa Blanca, acompañado por el secretario del Tesoro, Timothy Geithner; por su asesor personal, Lawrence Summers; por la jefa de su equipo de asesores económicos, Christina Romer, y por el presidente de la Reserva Federal, un cariacontecido Ben Bernanke.

Para entonces, Wall Street empezaba lo que luego terminó siendo una espectacular escalada. El Dow Jones cerró el día con más de 600 puntos de rabiosa suba, algo que hace mucho que no se veía.

"Esto parece una fiesta", decían los analistas de mercado, al celebrar el mayor repunte en lo que va de la era Obama. No es para menos: los millones que salen de las arcas públicas -con la confianza de que se sume el sector privado- empiezan a oxigenar el cuerpo de la superpotencia.

Y la primera lectura que puede hacerse de la letra pequeña de todo esto es que el cuestionadísimo Geithner salvó, al menos por ahora, el puesto. "Lo siento: el empleo sigue siendo tuyo", le había pronosticado, apenas unas horas antes, el propio Obama.

"Estamos muy confiados [en que este nuevo plan de rescate] funcionará", dijo Obama, en una tácita respuesta a todos los críticos que salieron a decir exactamente lo contrario.

Es la primera vez que la bolsa respalda de esta forma un plan financiero de Obama. Hasta ahora, cada vez que hubo un anuncio en la materia, respondió, en el mejor de los casos, con una tibia reacción; eso, cuando no tocó una caída en picada.

"No sucederá de la noche a la mañana. Pero esto funcionará", insistió el presidente.

La euforia en los mercados, que se extendió también a las bolsas de América latina, fue alimentada también por otros datos alentadores de la economía real, entre ellos, que la venta de viviendas usadas creció el 5,1% en febrero, el mayor aumento registrado desde julio del 2003.

"Estamos empezando a ver signos de recuperación", había dicho Obama horas antes. Hasta China jugó a favor: el gigante asiático informó que seguirá comprando bonos del gobierno estadounidense y se ofreció a aportar fondos para financiar los rescates del Fondo Monetario Internacional para los países afectados por la crisis (ver aparte).

¿En qué consiste el famoso plan? El proceso real es así: un banco en problemas pone en subasta sus papeles "tóxicos" para sacárselos de encima y limpiar su balance. Interviene, entonces, el Departamento del Tesoro, que lo primero que hace es valorar el riesgo de esos papeles y hasta qué porcentaje está dispuesto a respaldar. Y puede llegar a hacerlo por un porcentaje muy cercano a la totalidad de la operación. Sólo un tramo muy pequeño quedaría, sin cobertura, a riesgo del inversor privado.

Si la jugada sale bien y los papeles tóxicos se sanean, el inversor privado ganará mucho dinero y el contribuyente no habrá perdido nada. Si la jugada sale mal y los papeles "se volatilizan", el inversor perderá algo de dinero, y el contribuyente, millones de dólares.

El Departamento del Tesoro suministró el siguiente ejemplo: en el caso de que los papeles subastados tengan valor de 100 millones de dólares y la máxima oferta privada de compra sea por 84 millones, la garantía estatal será de hasta 72 millones.

El resto, 12 millones, los pagan en partes iguales el inversor y el Tesoro, que asume el riesgo de perder seis millones. Si la jugada sale bien y estos activos se sanean, todos ganan. Si sale mal, las arcas públicas habrán perdido 78 millones, contra seis millones del inversor privado.

¿De dónde sale el dinero para todo eso? El programa estará dotado con entre 75.000 y 100.000 millones de dólares en fondos públicos, provenientes del paquete de rescate aprobado en octubre para reactivar el sistema.

A ese capital se agregarán fondos de inversores privados para alcanzar en principio 500.000 millones de dólares y hasta un billón de dólares.

El gobierno ofrece lucrativas condiciones crediticias y garantías, además de hacer frente a gran parte del riesgo que esta operación comporta.

La puesta en marcha de la subasta correrá por cuenta de la llamada Corporación de Garantía de Depósitos (FDIC), que convocará para la compra a inversores privados, a quienes les respaldará la mayor parte de la operación y en el tramo en que queden solos, se arriesgará con ellos a partes iguales. Con esto se espera que se impulse otra vez la alicaída conversión de préstamos en títulos públicos.

"Hemos trabajado en varios frentes durante las últimas semanas con el propósito principal de estabilizar el sistema financiero para que los bancos reanuden los préstamos, para que funcionen otra vez los mercados secundarios", afirmó Obama.

Según el presidente, "ya empiezan a verse rayos de esperanza en el mercado de la vivienda donde puede haber comenzado la estabilización".

Devuelven bonificaciones en AIG

* NUEVA YORK (EFE).? El fiscal de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció anoche que varios de los principales ejecutivos de la aseguradora AIG decidieron devolver las polémicas bonificaciones que habían recibido en los últimos días. Según el fiscal, tras las fuertes críticas los ejecutivos se comprometieron a devolver hasta ahora un total de 50 de los 165 millones de dólares entregados.

Comentá la nota