Estudios oficiales vuelven a revelar alta contaminación en la costa del conurbano sur

Estudios oficiales de la franja costera sur Río de La Plata, comprendida entre Palermo y Berazategui, revelan con precisión los niveles preocupantes de contaminación que existen en toda la costa del río.
Se detectaron niveles alarmantes de cromo, zinc, cobre y plomo, entre otros.

ACUMAR fue la encargada de pedir los informes sobre el estado del agua, napas subterráneas y calidad del aire de toda la zona comprendida en la cuenca Matanza-Riachuelo. ACUMAR es el ente interjurisdiccional creado por ley entre el gobierno de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires que tiene a su cargo la ejecución de un plan integral de saneamiento de la zona que está conformada por catorce municipios.

La detección de metales pesados en los sedimentos del Río, a la altura de Bernal, de Berazategui y Canal Sarandí, son más que preocupantes. El punto de mayor contaminación de plomo se detectó en Berazategui, a 1.500 metros de la costa; después le siguen Bernal y el Canal Santo Domingo como los tres lugares con mayor presencia de plomo.

También se buscó la existencia de cromo en la zona, detectándose valores más que alarmantes en Avellaneda y en Berazategui; y en menor medida, en Bernal. Cabe señalar que en Bernal a poco más de 1.500 metros de la línea de la costa, están las bocas de agua potable de toda la región.

En realidad, la presencia de metales pesados fue detectada a lo largo de toda la cuenca del Matanza-Riachuelo y en los distintos puntos de la franja costera de la zona sur. Su existencia no es una novedad para los científicos pero ante distintos proyectos de urbanización en danza (entiéndase Techint), el debate sobre su posible remediación o no, crece en los distintos ámbitos académicos.

Los estudios midieron además la concentración de cobre en los sedimentos del Río de La Plata. En Avellaneda la presencia de este metal pesado se dio a lo largo de los distintos puntos de medición; en Quilmes se encontró entre los puntos de medición más bajos, pero de todos modos contaminando; y en Berazategui también se encontraron valores preocupantes.

Por último, se analizó la concentración de zinc y de níquel, mostrando la costa de Palermo como el punto máximo y un mínimo en Berazategui, con detención preocupante en Quilmes.

Respecto a la concentración de zinc, otra vez en Avellaneda a la altura del Arroyo Santo Domingo y el Canal Sarandí, aparecen los puntos máximos. Al mismo tiempo, se buscó la presencia de pesticidas y de PCB. En cuanto a este último, los valores mínimos se hallaron a la altura del Arroyo Santo Domingo y los máximos a la altura de Berazategui. De todos modos, las muestras no fueron homogéneas.

Cabe señalar que el gran polo petroquímico existente en Avellaneda y la gran actividad industrial que hay en la región, aparecen como un factor determinante del alto nivel de contaminación que se detecta en esa zona. En tanto, en Berazategui, el vuelco a cielo abierto de las cloacas es el motivo clave para entender los niveles de deterioro que se encuentran en esa área.

El informe analizó el estado del agua, las napas subterráneas y la calidad del aire; aunque específicamente, sobre la franja costera sur del Río de La Plata se analizaron los fondos del río.

La gran cantidad de documentación presentada la semana pasada en la Justicia Federal de Quilmes por los integrantes de ACUMAR, también contempla las obras que ese están construyendo y que van a erigirse en los distintos municipios que abarca la cuenca Matanza-Riachuelo. Si bien Quilmes no es la zona contemplada, entre los planos entregados aparecen obras de agua y cloacas para una importante zona de la Ribera local.

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