Estudiantes lo dio vuelta en Mendoza y sigue bien arriba

Chávez, Curbelo en contra y Desábato marcaron los goles. Se fueron expulsados Sigali y Valencia.
Estudiantes padeció, estuvo en la cornisa de una derrota que mereció, pero con el abrazo de la suerte rescató un triunfo increíble e importantísimo: venció 2-1 a Godoy Cruz y se trepó -junto a Newell's- a lo más alto de la tabla del Apertura (al menos hasta que hoy juegue Colón).

Estudiantes debía afrontar, en esta ciudad, una situación complicada: jugar sin Juan Sebastián Verón, el patrón del equipo, más allá del juego incluso. Trató de ser el mismo el equipo de Alejandro Sabella, pero no le resultó sencillo. Más allá de la distribución similar de los futbolistas (su habitual 4-4-2), no tuvo ese dominio de las situaciones que suele tener hasta cuando no tiene el resultado a favor. Es más, en todo momento quedó la sensación de que Godoy Cruz era un poco más. Apenas, sin demasiado.

El primer tiempo se jugó -salvo en un breve tramo entre los 25 y los 30- prácticamente sin arcos. Porque la pelota merodeaba por el medio, porque los dos estaban más preocupados por recuperarla que por llegar a inquietar al rival en su área. Hubo apenas tres excepciones en la etapa inaugural: un remate de Ariel Rojas que se fue cerca; otro tiro de Jesús Vera que atajó Damián Albil; y un centro picante de Juan Manuel Díaz al que no llegó Mauro Boselli.

No fue demasiado distinto lo del segundo tiempo: llegadas escasas y un Godoy Cruz apenas superior. Un duelo entre equipos parecidos, más allá de las jerarquías de sus individualidades o de las particularidades de las actuaciones de cada uno. Con un detalle añadido referido al partido de ayer: ambos priorizaron el orden sobre la construcción ofensiva.

De entrada, estuvo mucho más cerca el conjunto de Mendoza. Un tiro cruzado de Rojas se fue apenas desviado; Cristian Chávez dilapidó dos mano a mano y un cabezazo desde el área chica. Hasta que luego de avisar tantas veces, resolvió bajo el arco, luego de una jugada por la derecha de Matías Jara. Era un detalle de justicia deportiva. Resultaba, a esa altura, la consecuencia de la ambición del local.

Pero el fútbol tiene un montón de azares dando vueltas. Y en uno de ellos, tres minutos después del gol de Godoy Cruz, Benítez tiró un corner y Jorge Curbelo -en su intento por rechazar- estampó el empate. Justo cuando Estudiantes parecía sin rumbo en el partido y con el futuro en el Apertura recortado por la derrota.

Pero había más en el marco de lo impensado: otra pelota parada, otro centro (ahora de Marcelo Carrusca) y el pie derecho de Leandro Desábato para un 2-1 casi insólito de acuerdo con lo exhibido en el campo de juego. Tan raro como relevante: a Estudiantes le valió la punta.

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