ESTUDIANTES 1 - NEWELL'S 0 Y no se le escaffa...

Pese a haber jugado en la semana por la Copa y en la altura, el Pincha fue más y ganó bien con un gol de Braña y la ayuda de Caffa. Newell's no encuentra la salida.
La niebla, piadosa, impidió que la gente -mucha gente- que fue anoche al Estadio Ciudad de La Plata pudiera apreciar con toda claridad la cantidad de imprecisiones que adornaron un partido lleno de piernas entre las áreas y muy poca emoción de cara a los arcos. Aún así, hubo un equipo que se plantó con la intensidad que hay que tener, aunque más no fuera por orgullo. Ese fue Estudiantes, que jugó en la semana por la Copa y en la altura, que el cansancio acumulado le quitó aire para pensar, pero que así y todo se llevó una victoria que es un buen premio a su esfuerzo.

Por contrapartida, fue llamativa la pasividad con la que un equipo necesitado como Newell's (no gana desde la segunda fecha, casi nada) afrontó este partido. El fenómeno nace en el planteo: un 3-4-3 inexpresivo por la falta de volantes con espíritu ofensivo que tuvieran la pelota y que buscaran profundidad por las bandas. Así, los delanteros eran tres náufragos a la deriva. Pero ese problema que nació en el banco se trasladó a un equipo que no intentó revelarse ante la adversidad.

Un primer tiempo sin llegadas ni intenciones finalmente desembocó en un desarrollo más entretenido. Sobre todo porque Estudiantes salió a apretar más arriba, y después de un gol mal anulado a Boselli, una buena jugada acabó en un centro de Enzo Pérez y un zapatazo de Braña, que encontró el fondo de la red con ayuda de Caffa. En adelante, Estudiantes tuvo 15 minutos de dominio claro y si no estiró las cifras fue porque no tuvo las respuestas que necesitaba en el área. Ahí anda Boselli un poco peleado con su mejor nivel, y un Gastón Fernández aportando mucho, pero lejos del arco rival. ¿Y Newell's? Igual o peor: su primer tiro al arco franco fue de Bernardi, a los 11 del segundo tiempo. Y desde afuera del área...

De todas formas, Sensini sacudió la modorra y sacudió la siesta de su equipo con un par de cambios que modificaron el ADN de los que estaban dentro de la cancha. Con Sperdutti, con Quiroga y con Salcedo, Newell's encontró algo de profundidad, algo de movilidad, una pizca de esperanza. Astuto, Sabella se vio obligado a reforzar la defensa (Fernández por Benítez), consciente del mayor poder ofensivo del rival, pero sobre todo de la factura que el cansancio le tenía lista al Pincha. El equipo rosarino merodeó los dominios de Andújar pero no lo perforó. Estudiantes festejó un triunfo que lo aleja de lo más bajo de la tabla y lo predispone bien para su aventura copera. Quedó la sensación de que Sensini había hecho los cambios un poco tarde. Como una hora tarde...

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