Estudian gravamen a la renta financiera

Otro golpe que derrumbará a los inversores y empresarios del país comenzó a sonar más fuerte ayer.

En rigor, el Gobierno estaría estudiando gravar la renta financiera, medida que es fuertemente resistida por grandes empresarios y financistas. El objetivo que esgrime el Ejecutivo -tras los cambios en el Gabinete nacional- es que la medida le permita reforzar el superávit fiscal.

Según trascendió, de concretarse el proyecto se anunciaría dentro de los próximos 15 días, aunque antes deberán trabajar muy fuerte el flamante ministro de Economía, Amado Boudou, y el titular del Banco Central, Martín Redrado.

La medida alcanzaría a bonos, acciones y títulos públicos que conforman el mercado de capitales, y también incluiría una nueva colocación voluntaria de bonos a los bancos.

El titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, admitió que "se ve un poco de estancamiento" en el consumo por la gripe A, que "indudablemente va a impactar en la recaudación de julio, pero más fuerte en agosto".

Desde el sector agropecuario cuestionan que se les apliquen retenciones a las exportaciones para solventar el gasto público, cuando la renta financiera y minera no están gravadas.

De tomar la determinación de aplicar impuestos a la renta financiera, el Gobierno sabe que se abrirá un nuevo frente de batalla, esta vez con bancos y financieras.

Por eso, desde las oficinas del ministro de Economía, Amado Boudou, y del titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, se intenta cuantificar el beneficio que representará esta medida en ingresos extras para el fisco, y contrastarlo con el costo político.

Pero los cuestionamientos pueden no sólo llegar desde el sector bancario, sino también desde el mismo seno del oficialismo, dado que gravar la renta financiera puede ser leído como una inevitable alza de tasas de interés, a la que se sumaría una caída en el stock de créditos.

VM

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