Estudian crear un fondo de ahorro para viviendas

Es un mecanismo inédito y lo presentaron diputados del PJ. Consiste en pagar cuotas a cuenta antes de tener la casa. En el Ejecutivo dicen que lo analizarán.

Esta semana ingresó a la Cámara de Diputados un proyecto que propone un sistema inédito para financiar la construcción de casas del Instituto Provincial de la Vivienda, hoy con más de 50 mil inscriptos. Se trata de la creación de un fondo de "ahorro" a través del pago voluntario de cuotas mensuales por parte de los futuros beneficiarios, en forma previa a la adjudicación. Con un funcionamiento similar al plan de ahorro de un vehículo, la iniciativa establece que la plata se usará para construir las viviendas de todos los que adhieran y que al que se retire, le devuelvan el dinero. Los autores de la propuesta sostienen que el sistema le garantiza liquidez al IPV para ejecutar obras en forma permanente. En el Ejecutivo dijeron que lo estudiarán.

El proyecto fue presentado por los justicialistas Javier Ruiz y Gabriel Pacheco y según éste último, "está abierto a los aportes que puedan hacer los diputados y los funcionarios del Ejecutivo para enriquecerlo", lo que significa que podría sufrir modificaciones.

La iniciativa se da en un contexto de fuerte demanda de viviendas. Bajo la gestión actual se levantaron más casas que nunca en la provincia (Ver página 4), pero la mayoría fue para satisfacer las necesidades de las familias más vulnerables y de menos recursos. Por eso, en la argumentación del proyecto, Ruiz y Pacheco sostienen que el plan está orientado fundamentalmente a sectores medios asalariados que cumplan los mismos requisitos que exige el IPV y que puedan justificar ingresos para garantizar el pago de la cuota que se fije (Ver Puntos clave).

El mecanismo de ahorro ya es conocido, sobre todo en la compra de vehículos: los que adhieren pagan cuotas a cuenta de un bien que les van a entregar a futuro. El proyecto dice que con el dinero que se recaude se construirán viviendas y a medida que se vayan terminando, se sortearán entre los que ingresaron al plan.

Para entenderlo mejor, vale un ejemplo: con 20 mil inscriptos y una cuota de ahorro de 300 pesos, en un mes se reunirían 6 millones de pesos. Eso alcanzaría para levantar un barrio de 60 casas de 100 mil pesos cada una y cuando se terminen -mínimo 8 meses y máximo 1 año-, se sortean entre los primeros beneficiarios. Así, cada mes, se van construyendo más hasta llegar a las 20 mil.

El proyecto impone un plazo límite para que cada uno tenga su techo propio. El artículo 4 contempla que todos los beneficiarios reciban su casa en un plazo no mayor a diez años. Y hace una salvedad: si vence ese lapso y alguno no lo consiguió, tendrá prioridad absoluta en el primer núcleo habitacional que se concluya. Y si se quiere retirar, lo podrá hacer y el Estado le devolverá lo que aportó.

El mecanismo es inédito en la provincia, ya que las operatorias históricas del IPV establecen que el adjudicatario debe empezar a pagar su casa recién cuando se la entregan; y no en forma previa. Según Pacheco, uno de los puntos clave del sistema es que el IPV se garantizaría un flujo extra y permanente de fondos para hacer casas sin depender de recursos que lleguen de la Nación.

En el Ejecutivo fueron cautos, pero dejaron una puerta abierta para que la iniciativa de los diputados avance. El titular del IPV, Vicente Marrelli, aseguró que conoce el proyecto en rasgos generales y anticipó que "lo vamos a estudiar para sacar una conclusión" sobre su viabilidad. Mientras que el presidente de la bancada oficialista con mayoría en Diputados, Daniel Tomas, la calificó de "interesante".

El proyecto propone involucrar a los municipios. La idea es que aporten terrenos para levantar barrios, que hagan la urbanización y que ayuden a la confección de los registros de postulantes.

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