Estudian convertir la Belgrano en mano única.

Estudian convertir la Belgrano en mano única.
La iniciativa sería factible a partir de la concreción de la avenida Lugones y de un plan urbano integral en análisis.
La cada vez más congestionada avenida Belgrano desvela a los funcionarios municipales de distintas áreas, al punto que analizan la posibilidad de convertirla en mano única, aunque este proyecto todavía se encuentra en preparación.

Así lo adelantó ayer a EL LIBERAL el subsecretario de Obras Públicas, Arq. Marcelo Bustos, quien, acompañado por colaboradores, explicó las medidas que se están adoptando para reconvertir esa arteria, en respuesta a una nota publicada en la edición de ayer.

Informó Bustos: “Tenemos en estudio el tema de la mano única de la Belgrano, que se demora porque trae implicancias sobre todo el tránsito de la ciudad”.

Considera que es factible esta iniciativa a partir de la concreción de la obra de la avenida Lugones, y estima que mejoraría sustancialmente el rendimiento de una mano única “a partir de que los conflictos serían muchísimo menores en las calles adyacentes y los estudios están evolucionando”.

Explicó que en principio una de las alternativas es que la circulación sea de sur a norte, “pero de todos modos no hay decisión tomada todavía”

Por su parte, el Ing. Carlos Bucci, jefe del Área Técnica, señaló la dificultad de lograr una onda verde de los semáforos en una avenida que tiene doble sentido de circulación, “por lo que nosotros vamos a buscar es una coordinación lo más adecuada posible”, y consideró que pese al intenso tránsito “el comportamiento de circulación está dentro de lo satisfactorio”.

Sin embargo, sostiene que una alternativa sería mejorar el servicio de la avenida, “ensancharla no podemos, tenemos que apuntar a bajar el volumen de tránsito y que se respete la prohibición de estacionamiento entre Rivadavia y Alsina”.

En otro orden, Bustos sintetizó que está en estudio modificaciones en la Belgrano, entre Pueyrredón y 3 de Febrero, en donde se suele embotellar el transito o demorarse por la semaforización. Para ello, se cerraría la platabanda para darle mayor longitud a la cuadra y más contención al tránsito en espera.

En cuanto a los controles, el director de Tránsito, Julio Paz, adujo: “La gente no observa las prohibiciones de estacionar, no tenemos un acompañamiento de la ciudadanía pero insistimos en los controles diarios de los estacionamientos en lugares no permitidos”.

Enfatizó: “Tenemos presencia y necesitamos el acompañamiento de la gente, tenemos un poder de policía limitado, no podemos operar sobre la conducta de 30 mil conductores”.

Paralelamente, el Ing. Oscar Constantidini, director de Electricidad y Alumbrado Urbano, aseguró que la reconversión lumínica recientemente realizada no fue la causante de los hundimientos de calzadas.

Tema complejo

A su vez, la subsecretaria de Planeamiento, Nilda de Mishima, presupone que el tema de la avenida Belgrano “no se puede tratar solo, está inserto dentro de un problema mucho más grande del tránsito general de la ciudad”.

Sostiene que se está trabajando en los lineamientos generales de un plan urbano ambiental desde hace más de dos años, aunque admitió que “el tema es mucho más complejo, no nos es fácil contar con todo el apoyo que querríamos desde el punto de vista de la participación ciudadana”.

Indicó: “Si vemos la totalidad de la ciudad, en sentido norte sur tenemos una serie de arterias que podemos medianamente aprovechar; sin embargo, tenemos dificultades de continuidad en las que van de este a oeste, por eso es que dentro de esa trama la avenida Belgrano toma mucha importancia porque atraviesa toda la ciudad. De todas maneras no podemos tomarla aislada, tenemos que tomar el problema de la avenida en el marco de un estudio general del transito de la ciudad”.

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