La estructura sanitaria formoseña está preparada para la lucha contra enfermedades vectoriales.

El ministro de Desarrollo Humano, doctor Aníbal Gómez, afirmó que Formosa cuenta con toda la infraestructura sanitaria y los recursos humanos suficientes -médicos, técnicos, enfermeros y voluntarios- para responder adecuadamente a la lucha contra las enfermedades vectoriales, como el dengue, la fiebre amartilla y la leishmaniasis.
Así lo aseveró ayer en el hospital de Clorinda, donde junto al intendente Federico Crivelli, además de equipos de la estructura sanitaria provincial y del lugar, y una activa participación de diferentes actores sociales clorindenses, se presentó los alcances del "Alerta 2009" que implica una profundización de las acciones preventivas en toda esa franja fronteriza.

A su turno, la coordinadora de la Base de Control de Vectores y Zoonósis que se instaló en esa ciudad, doctora Silvia San Miguel, expuso sobre el estado de situación de las enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla, además de los alcances de la resolución de la cartera de Desarrollo Humano declarando el "alerta sanitaria".

"La prevención continuará siendo una constante", ratificó Gómez, subrayando justamente que las tareas en este sentido y con fuerte participación comunitaria, han sido fundamentales para que Formosa no tenga casos de personas afectadas de estas enfermedades.

Aludió a que la provincia "dispone de vacunas contra la fiebre amarilla y de toda la infraestructura y logística requerida para evitar la propagación de las leishmaniasis, todas estas patologías que se están presentando en la región y que obligaron a la puesta en marcha de un plan de alerta sanitaria que focaliza la acción en las franjas fronterizas con Paraguay y Bolivia".

Por eso el ministro estuvo en Clorinda y luego repetirá el lanzamiento del operativo integral en Ingeniero Juárez.

"La acción preventiva debe ser continúa porque el mosquito no se toma descanso ni vacaciones", metaforizó Gómez quien exhortó a continuar en la gestión multisectorial comprometida de modo tal que contagie la motivación precautoria a la población ya que "lo peor que podemos hacer frente a la eventualidad de situaciones sanitarias no queridas es quedarnos cruzados de brazos".

Entiende el ministro que Formosa viene trabajando muy bien en los últimos años por lo que las campañas intensivas han permitido que la gente esté informada ya que lee y se entera cuando aparecen nuevos casos, pregunta acerca de las medidas preventivas y facilita la tarea de las brigadas sanitarias, sobre todo cuando se impone ante casos sospechosos, la realización de los bloqueos sanitarios que implica la fumigación espacial y domiciliaria en la manzana del supuesto enfermo y en las manzanas circundantes.

Participación comunitaria

El ministro de Desarrollo Humano exhortó a la comunidad en su conjunto a asumir el compromiso individual y colectivo para preservar el éxito relativo que se alcanzó en la lucha contra el dengue, significando que los réditos logrados tras varios años de trabajo son el fruto de una planificación responsable y de un acompañamiento comprometido de la comunidad.

"Esta lucha que han llevado a cabo conjuntamente el pueblo y el Gobierno de Formosa ha tenido un éxito relativo que debemos mantener", insistió. Dijo que las operaciones incluyen la fumigación con equipos pesados realizándose cinco o seis pasadas en cada comunidad, tanto en Clorinda cuanto en esta capital y otras localidades del interior.

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