La estructura del PJ disidente suma ex aliados K

El peronismo disidente quiere seguir aumentando sus posibilidades electorales, y robustecer su estructura política para ganar en una próxima elección. Es que la victoria del 28 de junio envalentonó a Felipe Solá y Francisco De Narváez.
Si bien tienen un acuerdo político, ambos arman por separado, como sucedió antes y durante la campaña electoral.

De Narváez no quiere quedar con sus tropas estancadas y consiguió que el ex ministro de Asuntos Agrarios y actual diputado provincial, Emilio Monzó se una a sus huestes.

No es la primera vez que el referente de Unión PRO da asilo a los que echó Daniel Scioli. Durante el 2008, el "colorado" convocó a Alfredo Atanasof, luego de su salida del Gobierno bonaerense.

Atanasof, hombre de Duhalde, fue el que organizó en las secciones electorales la plataforma de De Narváez.

Pero tanto Solá como el colombiano decidieron aumentar sus adeptos y llamaron a los ex ministros Roberto Lavagna y Martín Lousteau para que colaboren en el bloque unificado de Unión PRO en el Congreso. Ambos economistas también desencantados con el kirchnerismo.

Sergio Massa, intendente de Tigre, si bien aún mantiene su perfil oficialista es uno de los dirigentes que tiene buenas relaciones con dirigentes del PJ disidente. Pero el jefe comunal también arma su juego e incorporó a Santiago Montoya a un equipo de intendentes para que ayude a mejorar las recaudaciones municipales.

Massa habla con operadores de Duhalde, y estos habrían aconsejado su acercamiento con Solá.

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