Estrategias y dilemas del PJ disidente

Solá, Macri y De Narváez trabajan por separado buscando aportes complementarios para su alianza electoral
Falta el final de la historia: cuál de los dos, Francisco de Narváez o Felipe Solá, liderará la nómina de candidatos a la Cámara de Diputados por el peronismo disidente en el principal distrito del país, Buenos Aires. Hasta tanto esto se resuelva, ambos, junto con Mauricio Macri, procurarán fortalecerse en sus respectivos espacios, procurando evitar que los recelos internos hagan trizas la flamante alianza electoral.

Solá, uno de los íconos del oficialismo desencantado, apunta a arrebatarle votos al kirchnerismo, es decir, sumar a su espacio dirigentes críticos del Gobierno, pero identificados plenamente con la sigla peronista. "Mi voto vale el doble, porque se lo quito al kirchnerismo para sumarlo al PJ disidente", suele ufanarse el ex gobernador bonaerense, promotor de la ruptura del bloque peronista en la Legislatura de Buenos Aires y de una seguidilla de fugas de concejales en más de medio centenar de partidos de la provincia.

De Narváez, por su parte, ostenta el millón de votos que cosechó hace dos años como candidato a gobernador. Sus votos, mayoritariamente, provienen de sectores independientes y de peronistas que hace tiempo dejaron de comulgar con el kirchnerismo.

Sumó, además, al Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), a la Democracia Cristina y a Recrear. Por eso se muestra como un renovador dentro del justicialismo, a diferencia de Solá.

"Felipe tiene una historia que explicar, que es por qué le abrió el camino a Néstor Kirchner en Buenos Aires en 2005, por qué fue su primer candidato a diputado nacional en 2007 y por qué ahora pretende ser el más acérrimo antikirchnerista", azuzan en el entorno de De Narváez.

"El Colorado [por De Narváez] no tiene la prédica que tiene Felipe en los sectores peronistas. Es incesante el desfile de dirigentes y punteros que se le acercan, porque lo ven como un opositor moderado", describen los laderos del ex gobernador.

Mauricio Macri aparece como el fiel de la balanza en este trío. El también hace valer su peso en Buenos Aires, aunque no compita como candidato. "Macri tiene un nivel muy alto de conocimiento en los primeros cordones del conurbano, sobre todo en la primera y tercera sección electoral, por su gestión en la Capital y su paso por Boca -explica Cristian Gribaudo, uno de los laderos del jefe de gobierno porteño-. Cosecha votos entre los sectores más populares, aunque queremos sumar profesionales para que aporten a los equipos técnicos."

Cada uno aporta su parte indispensable en la alianza, pero aún no se acordó qué mecanismo primará para definir el orden de las candidaturas en la lista. Hasta tanto esto no se resuelva, Solá -que ya lanzó su candidatura presidencial con vistas a 2011- no va a renunciar a su banca de diputado, que vence en dos años.

"Nos vamos a tomar el tiempo necesario; si Kirchner hace lo mismo para definir su jugada, ¿por qué no nosotros?", coinciden sus voceros.

En el ínterin, cada uno hace campaña por separado: en los últimos dos días Solá recorrió Bahía Blanca, mientras que De Narváez visitó ayer Florencio Varela, junto con la senadora Hilda Duhalde. Pero la intención es que los tres socios también aparezcan juntos para exhibir la continuidad de la alianza; la próxima foto será en Theobald (Santa Fe) a fines de esta semana, durante Expoagro. Allí, en plena crisis entre el Gobierno y el campo, se abrazarán una vez más a los dirigentes rurales.

Tres perfiles

Mauricio Macri

* Conurbano : el jefe de gobierno porteño conserva un alto nivel de conocimiento en los primeros cordones del conurbano, en las clases populares.

* Independientes : Francisco de Narváez se exhibe como la renovación en el PJ y procura atraer a sectores independientes y a peronistas antikirchneristas.

* Peronistas desencantados : es el perfil de los dirigentes que se acercan a Felipe Solá, que ya logró la fuga de varios kirchneristas en la Legislatura y en varios concejos deliberantes.

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