Una estrategia que usaron en el PJ y en FR

Tras los comicios provinciales de 2007, cuatro legisladores renunciaron y dos usaron licencias.
Un mes antes de la fecha en que debía haber asumido como diputado nacional, optó por no hacerlo. "Quiero seguir de cerca la evolución sociopolítica de la situación local; compartir día a día las necesidades y reclamos del pueblo y ajustar nuestro proyecto de Gobierno para la provincia", se justificó, al renunciar a la banca.

Las críticas arreciaron ante esta declinación. "Es una claudicación inconcebible en quien manifiesta estar interesado en resolver los problemas de Tucumán; se cree con derecho a especular", le increparon en ese momento.

Estos cruces se dieron hace 20 años (en aquel momento, a Osvaldo Jaldo no se le cruzaba por la cabeza encabezar la lista de diputados nacionales por el justicialismo), pero tienen plena actualidad. Los protagonistas del contrapunto de ese entonces eran otros: Antonio Bussi fue quien dimitió antes de asumir (lo hizo el 17 de noviembre de 1989) y el entonces secretario de Provincias del Ministerio del Interior de la Nación, Miguel Nazur, quien criticó con dureza la decisión.

En los comicios de mayo de aquel año, Bussi se postuló para tres cargos: presidente de la Nación, diputado nacional y senador provincial. No asumió ninguno, sino que privilegió preservarse para la candidatura a gobernador de 1991, cuando perdió frente a Ramón Ortega. La historia le daría revancha cuatro años después.

Vieja discusión

Ya entonces se comenzó a discutir en la provincia la aparición de las candidaturas testimoniales, caracterizadas por postulantes que se presentan en una lista sin la voluntad de asumir el cargo, en caso de ser electos. Esta cuestión es central, ya que difiere de la conducta de los miembros de partidos chicos, que encabezan o integran una nómina sin expectativas reales. En este caso, la presentación del grupo asume un sesgo simbólico, al no contar con el apoyo del electorado; en la otra situación, se minimiza el respaldo electoral y se prioriza otro destino político.

En estas dos décadas se dieron muchos casos de postulaciones que fueron denunciadas como testimoniales. El más reciente, que llegó a estrados de la Justicia, fue la impugnación presentada en mayo contra el gobernador, José Alperovich, quien se inscribió para ser senador suplente por el PJ y fue habilitado por el juez federal electoral, Daniel Bejas. (Ver "Aval...")

Los comicios provinciales de 2007 todavía repercuten en la escena local. Cuatro legisladores provinciales renunciaron a sus bancas y dispararon el orden de sucesión.

Gerónimo Vargas Aignasse y Susana Díaz optaron por postularse, nuevamente, a diputados nacionales (resultaron reelectos) y dejaron sus escaños en la Cámara provincial; Jaldo prefirió asumir en el Ministerio del Interior y Juan Antonio Ruiz Olivares aceptó el cargo de secretario parlamentario.

Por aparte, Susana Montaldo se incorporó a la Legislatura a principios de este año, tras su paso por el gabinete del Ministerio de Educación de la Nación, a un año y medio de haber jurado el cargo (interinamente, la reemplazó Héctor Romano). Rolando Alfaro, en cambio, sigue en uso de licencia y preside el Ente de Infraestructura Comunitaria. En la Cámara lo reemplaza su hermana, Elena Alfaro.

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