La estrategia presidencial: jugar a todo o nada y no aceptar acuerdos

Cristina Kirchner descartó de plano una propuesta de la UCR de darle una salida política a la crisis
La presidenta Cristina Kirchner rechazó ayer un acuerdo político ofrecido por altos dirigentes de la UCR para buscar una salida política a la crisis institucional de las reservas del Banco Central y los criticó con extrema dureza, mientras que los funcionarios de las áreas jurídicas oficiales seguirán estudiando medidas para evitar que las reservas sean embargadas en el extranjero, como ocurrió el martes último.

"Estamos pagando la deuda que ellos dejaron. Sólo nos dejaron 800 millones de dólares de reservas. Tienen que hacer un esfuerzo. Y si no supieron ser un buen gobierno, al menos que sepan ser oposición", descalificó la Presidenta a la UCR, al abortar un posible pacto político.

Antes que alumbrar las soluciones técnicas, que explora aún en etapa de borradores, la Casa Rosada procura lograr mayor oxígeno político luego del fallido intento de destituir a Martín Redrado de la presidencia del Banco Central (BCRA), según confiaron a LA NACION fuentes oficiales.

También el Gobierno pretende que la Justicia le dé la razón y convalide el cuestionado decreto 2010/09, por el cual la Presidenta dispuso el uso de 6569 millones de dólares de las reservas del BCRA para garantizar el pago de la deuda en 2010. Ese DNU está suspendido por un fallo judicial.

Precisamente, Redrado cuestionó esa norma por el riesgo de embargos y la Presidenta intentó removerlo por decreto. Aquel DNU provocó, en efecto, el congelamiento de una cuenta del Central dispuesto por el juez federal de Nueva York, Thomas Griesa.

"El análisis de medidas para resguardar las reservas de los embargos está en un compás de espera hasta la semana que viene. Se evalúan con mucho hermetismo. La Presidenta se irá mañana [por hoy] a El Calafate", confiaron a LA NACION altas fuentes oficiales. El secretario legal y técnico, Carlos Zannini, evalúa junto a otras áreas jurídicas oficiales varias alternativas. Una de ellas sería dotar al BCRA de mayor capacidad de financiamiento al Tesoro pero sin usar reservas, para no dar argumentos a los acreedores que demanden embargos.

El acercamiento

En la Casa Rosada admiten que se busca una salida política para destrabar el conflicto entre el Gobierno, el BCRA, el Congreso y el Poder Judicial. Pero Cristina Kirchner cortó ayer de cuajo un intento de acercamiento del radicalismo.

El jefe del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales, propuso un acuerdo al presidente provisional del Senado, José Pampuro, del PJ: el radicalismo apoyaría la remoción de Redrado en el Congreso a cambio de que el Gobierno le diera trámite parlamentario al decreto 2010. La salida de Redrado implicaba el ascenso del radical Miguel Pesce en el BCRA.

Según fuentes oficiales, Pampuro le transmitió la oferta al Gobierno y, por indicación de la Presidenta, el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, dio por tierra con la propuesta.

También la diputada Elisa Carrió, socia de Morales en el Acuerdo Cívico y Social, hizo caer el acuerdo. "No voy a aceptar ningún Pacto de Olivos ni un acuerdo espurio ofreciendo la cabeza de Redrado", dijo la líder de la Coalición Cívica. "No me opongo a los acuerdos, que el Gobierno lo envíe al Congreso", propuso.

En tanto, la Presidenta embistió contra la UCR. "Es increíble que los que provocaron el default no quieran garantizar la deuda. Gobernaron con una lógica inentendible", los acusó. "Vamos a profundizar el desendeudamiento de la Argentina y vamos a sacar a la Argentina del default", señaló. Y agregó: "Por más que no les guste el Gobierno, o no les guste mi cara, calculo que deben tener intereses en que a la Argentina le vaya bien", ironizó.

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