La estrategia oficial para el campo es dividir y reinar con subsidios

La estrategia oficial para el campo es dividir y reinar con subsidios
El violento regreso de la guerra gaucha y los reclamos para suspender las retenciones no modifican la idea de seducir con fondos y obras, ignorando a la Mesa de Enlace. Guillermo Moreno es el funcionario encargado del reparto a productores.
Los sucesos de ayer no alteraron el plan del Gobierno de fomentar los acuerdos puntuales con productores de distintas provincias afectadas por la sequía, como Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba. A esa tarea, que evita negociar con la cúpula de la Mesa de Enlace, está abocado el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

En la Casa Rosada también hicieron saber que no habrá eco a los reclamos de los gobernadores de Santa Fe, Hermes Binner, y de Córdoba, Juan Carlos Schiaretti, de eliminar las retenciones por un plazo de entre 90 y 190 días.

“Las retenciones se mantienen firmes”, señaló a este diario un ministro kirchnerista. A lo largo del conflicto del campo, diferentes referentes del oficialismo fueron repudiados por productores rurales. Carlos Kunkel lo sufrió en carne propia durante una fiesta familiar, en el Club San Martín de la localidad de Carhué.

El diputado ulltrakirchnerista fue el que calificó de “traidor” a Felipe Solá por haber votado contra la resolución 125.

Otro que supo ser víctima de los escraches fue Florencio Randazzo. En su caso, sucedió en la localidad de Chivilcoy, de donde es oriundo. “No contribuye a resolver los problemas que puede tener el sector agropecuario”, dijo ayer el ministro del Interior.

Randazzo también se refirió concretamente al episodio ocurrido en Laguna Paiva. “El sentimiento que uno tiene por lo ocurrido con Agustín Rossi es de decepción y dolor. Fue una agresión gratuita al diputado que había ido a una reunión de trabajo”, señaló.

Los principales voceros del Gobierno salieron a repudiar a coro el escrache sufrido por los diputados Agustín y Alejandro Rossi durante su paso por la ciudad santafesina de Laguna Paiva.

“Es preocupante y grave que algunos elijan el camino de la agresión, porque con violencia e intolerancia no se solucionan los problemas. ¿Cuál es el sentido

de la agresión hacia Rossi? Si éste estaba trabajando por subsidios y obras para distritos

rurales, se había reunido con productores y les había ofrecido atenderlos”, señaló el jefe de Gabinete, Sergio Massa.

El Ejecutivo aprovechó el episodio, al que considera un hecho armado, para mostrarse víctima de una “agresión injustificada” –ése fue el textual surgido en el kirchnerismo– en momentos en que su estrategia es bajar los decibeles mediáticos de la pelea con el campo.

Los gestos de solidaridad con Rossi se fueron replicando a lo largo de una jornada de plena actividad en la Casa Rosada, donde Cristina Kirchner recibió en reuniones separadas a prácticamente todo su gabinete. Hasta hubo un llamado del ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, otro actor excluyente durante la “guerra gaucha”, en el que repudió “los hechos desagradables”.

Agustín Rossi fue el estratega del kirchnerismo en aquellos días aciagos en que se buscó ratificar la controvertida resolución 125. El jefe de los diputados del Frente para la Victoria logró su objetivo en la Cámara baja, pero todo quedó diluido a la nada con el voto “no positivo” de Julio Cobos en el Senado.

A propósito del vicepresidente, éste también llevó ayer su solidaridad con el agredido.

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