Ni la estrategia de la "liquidación total" frena la caída del consumo

Los locales de las principales avenidas registran bajas del 20% al 50% en relación con 2008.
Nos vamos". "Se acaba". "Últimos días". Parece un pasaje del apocalipsis, pero no. Es el convite del "remate final" de los locales porteños.La crisis empujó a los negocios a la psicodelia de las vidrieras en promoción en diciembre pasado, aún antes de las Fiestas. Y todavía duran las liquidaciones, cuando tradicionalmente terminaban al empezar las clases, a principios de marzo.

Carteles de todas las formas y colores. Globos y redondeles en Florida y las avenidas Córdoba y Santa Fe, entre otras. "Última semana de liquidación. Todo al costo", buscan tentar en Córdoba 4400 desde hace mucho más que una semana.

En otras calles comerciales se repite la metáfora de última hora, en un intento desesperado por salir parejos: "Falta que le paguemos nosotros a la gente para que se lleve algo", se ríe Magalí desde ese local de indumentaria.

"Es una estrategia de marketing", reconoce Silvina, en Córdoba al 2000. Detrás del "carnaval de precios" que se anuncia en una vidriera de la misma calle, al 4300, Maru también asume que es a propósito, pero se lamenta: "No sirve de nada".

Al lado, la parafernalia fucsia del negocio que atiende Paola tampoco da resultado: "No hay plata", dice la vendedora.

Como en una tienda árabe, ubicada en Córdoba al 4400 cuelga ropa de paredes, puertas y todos los lugares que permiten colgar. Y, más visibles, los precios "regalados". Adentro, Soledad, Rosa y Lucas se largaron a hablar sin parar ante la consulta de Clarín. "Hace dos meses pusimos el cartel de 'última semana de liquidación'", empieza Soledad, y Lucas la interrumpe: "Si el año pasado ponías estos precios, se te iba todo de las manos". Los tres vendedores, después de diez minutos de lamentos, anécdotas y justificaciones, coincidieron en que "se vende la mitad".

En frente, Magalí, boca roja, ojos delineados, pelo negro recogido y vestimenta vistosa, ya no sabe qué hacer para convencer a las clientas de que compren: "La ropa está re barata pero hay que remar mucho".

Lo mismo sucede en los comercios de la avenida Santa Fe. A Sebastián se le ocurrió nombrar la liquidación como "feria", en el local ubicado al 3400. Le dio resultado el sacrificio: "Es la liquidación más fuerte que hicimos desde que abrimos, hace tres años". Así y todo, reconoce que "las ventas bajaron un 20%".

Y pasa algo similar en Florida. El presidente de la Asociación de Amigos de la tradicional peatonal, Héctor López Moreno, jura que la crisis los afectó por dos vías: por un lado hubo un encarecimiento de los costos fijos (sueldos, alquileres) y por otra parte, hay menos ventas, sobre todo a los extranjeros, que ya no vienen a arrasar con todo como antes. "Aunque regales la mercadería al costo, nadie te compra", acepta el comerciante.

El carnaval de lo regalado a algunos les llegó antes. En Scalabrini Ortiz al 2400, un clásico "un dos tres" anuncia el regateo por cierre: "Nos vamos, liquidamos todo", dice el pasacalles que cruza la puerta de lado a lado. El vendedor entró ahí hace ocho meses, y el cartel ya estaba colgado.

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