Estrategia K, entre Carrió y radicalismo

Por: Ezequiel Rudman

La estrategia, ideada por Néstor Kirchner en la quinta de Olivos, resultó implacable: la convocatoria al diálogo dividió nuevamente a los principales referentes de la oposición, no sólo entre sí, sino también en el interior de sus partidos. El Acuerdo Cívico y Social queda ahora fracturado con la UCR y el socialismo como los primeros invitados a sentarse en la mesa de Florencio Randazzo, convite que fue rechazado de plano por la Coalición Cívica (CC) de Elisa Carrió.

La entente UCR-CC, principal fuerza antikirchnerista a nivel nacional, había quedado tambaleando por la derrota de Carrió en Capital Federal y por el enfrentamiento de la fundadora del ARI con Julio Cobos. Pero ahora la división es aún mayor: el jefe del radicalismo, Gerardo Morales, un representante del socialismo y el principal referente de Cobos en el Congreso, Daniel Katz, asistirán hoy a la Casa Rosada sin la compañía de Carrió, quien reclamó que el diálogo se realice en el Parlamento.

Concertación Plural, Pacto Social o Mesa de Diálogo, estos experimentos kirchneristas siempre dividieron a los partidos opositores. La Concertación de 2006 encumbró a los radicales K que, vía Cobos, vaciaron a la UCR de poder territorial ya que los cinco gobernadores radicales de aquel entonces -el rionegrino Miguel Saiz, el correntino Arturo Colombi, el santiagueño Gerardo Zamora, el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral y el mendocino Cobos- adhirieron a la plataforma electoral del oficialismo.

¿Qué dirá ahora Elisa Carrió de la rápida adhesión de sus socios radicales y socialistas, que junto al cobismo se sentarán a dialogar con un kirchnerismo derrotado en las últimas elecciones? Hasta ayer, la jefa de la Coalición Cívica no había emitido opinión, aunque desde las filas del GEN de Margarita Stolbizer presionaban para que la ex diputada recapacitara y se sumara a la ronda de diálogos.

El ex presidente Kirchner es un experto en el arte de dividir y reinar. Le aplicó ese know how al peronismo y también a la UCR. Y ahora pretende propinarles una nueva dosis de su receta a todos los partidos políticos con representación parlamentaria. Tras aceptar la nueva convocatoria al diálogo del Gobierno nacional, el radicalismo se mostrará hoy unido en el Comité Nacional, en una cumbre entre el sector orgánico que encabeza el jefe partidario, Morales, y el grupo que responde a Cobos.

Fortalecido por su aplastante triunfo en Mendoza sobre el peronista Celso Jaque, el cobismo volverá hoy por primera vez a la principal sede partidaria desde que el vicepresidente fue expulsado de la UCR por integrar la fórmula presidencial con Cristina de Kirchner.

Morales fue ayer el encargado de confirmar que esta tarde, desde las 14, comenzarán a llegar al Comité ubicado en la calle Alsina y Entre Ríos todos los legisladores nacionales del radicalismo y el cobismo, inclusive los que fueron recientemente electos en los comicios del 28 de junio pasado.

Luego de la derrota de Carrió en su propio distrito, Capital Federal, la UCR busca recostarse sobre Cobos como principal referente opositor a nivel nacional y proyectar así su candidatura presidencial 2011 con el socialismo de Hermes Binner como principal aliado.

Cobos no asistirá en persona a esa cumbre para cuidar su rol institucional en medio de un cónclave opositor, pero enviará sus principales diputados de confianza, como el bonaerense Daniel Katz y el electo Mario Barbieri, ex intendente de San Pedro. El primer mensaje de reunificación partidaria se centrará en la fusión de los bloques de la UCR y Consenso Federal, el partido de Cobos, en la Cámara de Diputados. Además, de ese encuentro podría salir un fuerte respaldo a Ricardo Alfonsín como sucesor de Oscar Aguad en la presidencia de la bancada radical, ya que el hijo del ex presidente cuenta con el apoyo del ex gobernador mendocino.

Será entonces una nueva señal del proceso de reunificación partidaria luego de algunas asperezas en tiempos de campaña, ante la negativa del vice a participar de actos y recorridas en Capital y Buenos Aires, y el veto del radicalismo bonaerense a las colectoras del Consenso Federal (CONFE).

El encuentro se produce, además, luego de que los máximos representantes de ambas líneas del radicalismo se reunieron la semana pasada en el despacho de Cobos para definir una agenda legislativa conjunta para impulsar en el Congreso.

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