La estrategia de apuntar a los Kirchner

Persiste la tensión en el gobierno de Mauricio Macri en relación con la investigación de la Justicia sobre las escuchas de Ciro James, ex agente de la Policía Federal que trabajó en el Ministerio de Educación porteño e intentó ingresar en la Policía Metropolitana.
Y al que se acusa de espiar a un familiar de una víctima del atentado a la AMIA detractor de la administración porteña.

Ayer, en la reunión de gabinete realizada en el Centro Vivencial Plan Hidráulico, en Libertador y Dorrego, Macri dedicó los primeros minutos a un racconto de los últimos acontecimientos. El jefe de gobierno explicó, ante la consulta de uno de sus ministros, por qué Palacios había dicho que le había "recomendado" a Osvaldo Chamorro (su sucesor al frente de la fuerza porteña) la inclusión de James, tal como publicó LA NACION el sábado. "Palacios lo conocía a James de la Federal, y cuando James le dijo que lo sumara a la policía, él lo recomendó, pero siempre desconociendo que trabajaba en el Ministerio de Educación. Eso saltó después", dicen que explicó Macri.

No faltó la ironía de un ministro, que espetó: "Díganle a Palacios que no hable más", al promediar el análisis de la situación. Pero silenciar a Palacios fue apenas una de las acciones de la estrategia delineada. Fuentes presentes en la reunión de gabinete, a la que asistió Gabriela Michetti, "madrina" de los ministros involucrados en el escándalo de espionaje, Mariano Narodowski (Educación) y Guillermo Montenegro (Justicia y Seguridad), dijeron a LA NACION que fue la ex vicejefa de gobierno la que lanzó una propuesta que entusiasmó a todos: presionar al gobierno nacional y a la Policía Federal para que dieran explicaciones de la actuación de Ciro James.

A esta premisa, respondieron las declaraciones efectuadas a los medios por varios dirigentes macristas al término del encuentro. Al promediar la tarde, cuando el jefe de la Policía Federal, Néstor Vallecas, admitió que James trabajó como "auxiliar de cuarta categoría en inteligencia criminal" para la fuerza que coordina, había satisfacción en las filas de Pro.

Los dirigentes de Pro que conforman la mesa chica continuaron insistiendo en la teoría de la existencia de "una operación política" para impedir la salida a la calle de la policía porteña, uno de los logros del gobierno macrista. Funcionarios cercanos al jefe de gobierno procuraron mostrar tranquilidad. "La historia de las escuchas a Burstein y la intención de Ciro James de ingresar en la Policía Metropolitana marchan por caminos distintos, aunque la oposición se ocupa, a toda costa, de unirlas con fines claros", dijo Marcos Peña a LA NACION.

Precisamente, en la oposición siguieron exigiendo que se investigara lo sucedido. Diego Kravetz, jefe del bloque Identidad Porteña, presentó ayer el proyecto en el que propone crear una comisión investigadora, y aseguró: "Existe un acuerdo entre la Coalición Cívica y el macrismo para impedir que se formalice esta creación. Sergio Abrevaya, presidente del bloque de la CC, aseguró: "Kravetz todavía no explicó por qué en la conferencia de prensa de toda la oposición contra James no estuvo presente. Busca los favores del kirchnerismo con estas declaraciones carentes de todo asidero".

Comentá la nota