"Estoy preparado para el arco más grande".

RIVER: Este flaco de 1,90 metro admiró a Islas y Goycochea, se entrenó con Fillol, lo dirigió Falcioni y esta noche en Perú debuta en un River que debe recuperarse.

"Debo estar tranquilo...".

De Europa volvió con cuatro centímetros más que cuando se fue. "Hace poco me probé el primer buzo que usé en el Villarreal, ¡y los puños de las mangas me llegaban hasta el codo!", contó hace un mes, cuando llegó a Núñez. Le viene bien ese estirón tardío porque ahora el que creció es el lugar que deberá ocupar desde esta noche. "Estoy preparado para defender el arco más grande de la Argentina", avisa Mariano Barbosa, el tercer arquero de la era Gorosito, el elegido para adueñárselo después de las dudas que generó Ojeda, condenado finalmente por los cinco goles de San Lorenzo. Justamente esa misma cantidad se comió el Flaco en su última presentación en Primera, y ante el ex equipo de Pipo: "El estuvo en el famoso 0-5 de Estudiantes con Argentinos. Atajar en Reserva me sirvió para mostrarle que ésa no era mi realidad. Ahora me vio atajar varias veces y debe pensar distinto".

Con un físico diferente al que mostró en sus inicios en Banfield -más alto y también más robusto para no tambalear en los choques con los delanteros europeos- Barbosa intentará mantener el arco en cero, transmitir seguridad y, si logra todo eso, podrá sentirse en camino a hacer olvidar a JP Carrizo, quien lleva nueve meses en Italia y todavía se lo extraña. A los 24 años, tiene una de las oportunidades más importantes de su carrera para demostrar lo que aprendió desde chico, cuando le gustaba volar y los codos le quedaban machucados por los golpes contra las baldosas de la cancha de baby de Barrio Sitra. "Esto es una puerta que se abre y al mismo tiempo una responsabilidad muy grande. Estoy preparado y espero estar a la altura de River", cuenta quien de pibe miraba a Goycochea e Islas.

Con el correr de los años aprendió de Fillol (lo dirigó en la Novena de Banfield y lo entrenó en las Selecciones Juveniles), escuchó los consejos de Julio César Falcioni, otro gran arquero y quien más continuidad le dio en el Sur, y hasta se dio el gusto de cambiar su buzo con Casillas, Lehmann y Van der Sar durante su estadía en Villarreal. Su travesía europea arrancó bien en el Submarino amarillo, pero perdió el puesto y también continuidad (ver A Mariano...). Por eso regresó a la Argentina y la chance que no tuvo en Estudiantes, hoy se le da River. "Debo estar tranquilo. Se está mirando mucho este puesto. Debutar después de lo que pasó el domingo es lo mismo, eso ya está, es pasado. Los partidos en Reserva me dieron confianza, aunque sé que el ritmo de Primera es distinto", acepta Barbosa antes de respaldar a Ojeda: "Marcelo sabe que en el grupo lo bancamos a muerte. Para mí hubo demasiadas críticas hacia él".

¿Cuáles son las diferencias entre el ex y el nuevo dueño del arco más grande? Desde lo físico, 11 centímetros de altura y también algunos más en lo ancho. Su presencia se hace notar bajo los palos. Y en estilo, por lo que se vio en Reserva, le gusta ser dueño del área en el juego aéreo y asegurar la pelota. No es una cualidad nueva: siendo sparring de la Selección de Bielsa, en un ejercicio de definición descolgaba todos los centros, hasta que el Loco lo frenó. "Deje de salir que los quiero ver cabecear", le pidió el Loco.

Experiencia en la Copa no le falta a Barbosa, ya que fue el arquero de Banfield en la Libertadores 05, cuando justamente River lo eliminó en los cuartos de final. Ahora intentará respaldar al equipo de Gorosito. Tiene cuatro meses de préstamo para convencer a Pipo y a los dirigentes de comprarlo, pero con lo que haga esta noche, en su debut, deberá ganarse la confianza inmediata del cuerpo técnico, de sus compañeros y de los hinchas.

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