"Esto corrige fuertes inequidades"

Pocas horas después de producido al anuncio de la presidenta Cristina Fernández sobre universalización de las asignaciones familiares, la Iglesia Católica emitió un comunicado expresando "su satisfacción" por el hecho que "establece una nueva igualdad de derechos que corrige fuertes inequidades y avanza hacia un sistema de seguridad más justo".
Los encargados de expresar el respaldo católico a la iniciativa fueron el ingeniero Eduardo Serantes, presidente de la Comisión de Justicia y Paz del Episcopado, y el licenciado Gabriel Castelli, director general de Cáritas Argentina. Pocos días antes, estos mismos voceros, con el respaldo del presidente de Pastoral Social, el obispo Jorge Casaretto, habían hecho pública una propuesta de la Iglesia que coincide en términos generales con la iniciativa tomada ahora por el Gobierno.

Al respaldar la medida y ante los cuestionamientos surgidos de algunos ámbitos políticos, la Iglesia Católica pidió fortalecer los consensos para avanzar hacia un ingreso universal para la niñez. "Aspiramos que esta iniciativa del Poder Ejecutivo pueda verse plasmada en una ley, debatida y consensuada por todos, que brinde el marco jurídico adecuado para una política de Estado a largo plazo", dice el comunicado firmado por Serantes y Castelli. Usando los mismos argumentos que apoyaron y fundamentaron su propia propuesta, los organismos católicos sostienen que "ciertamente esta asignación no soluciona las causas estructurales de la pobreza, pero significa un importante paso para aliviar la indigencia, al otorgar un mínimo de ingresos que muchas familias y hermanos nuestros estaban necesitando".

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