Estiman un superávit comercial de u$s 15.000 millones para 2010

Estiman un superávit comercial de u$s 15.000 millones para 2010
Debido a un alza en la producción de soja, precios externos más altos y un aumento de la demanda brasileña. El dato es clave para enfrentar la fuga de capitales
Pocos números preocupan tanto a los analistas como el superávit comercial del país en 2010. De ese resultado dependerá la oferta de dólares disponible y por lo tanto la devaluación del peso, la inflación prevista y la capacidad de pago de la deuda pública. Nada menos. El Banco Central y el Ministerio de Economía trabajaron en los últimos días para estimar la diferencia entre exportaciones e importaciones que incluirá el Presupuesto a enviar al Congreso el próximo mes. La sorpresa fue grata: de mantenerse las tendencias actuales habrá 15.000 millones de dólares netos que ayudarán a mantener la estabilidad financiera y cambiaria. No es poco para una economía que sufrió en los últimos dos años un promedio anual de u$s 20.000 millones de fuga de capitales.

El despegue exportador, sin embargo, tendrá como freno la evolución de la inversión, que se paralizó en el primer semestre del año sólo mostrando un leve repunte en el último mes del período. En particular, se redujo casi 50% la importación de bienes de capital. La crisis internacional, la incertidumbre electoral y la devaluación de 25% en el último año combinaron un cóctel que derivó en la reducción de la tasa de inversión 24% a 21% del Producto Interno Bruto (PIB).

A pesar de estos condicionantes, diversos motivos invitaron a mantener cierto optimismo sobre la balanza comercial del 2010. En primer lugar, se espera una cosecha de al menos 82 millones de toneladas de granos con un 30% de incremento en la producción de soja y es de esperar que no se repita la sequía histórica que perjudicó al sector este año.

Aunque el Gobierno baje las retenciones a la soja, que en parte se coparticipan con las provincias en el Fondo Federal Solidario, el aumento del volumen producido podría contrarrestar el efecto fiscal de la medida: cada punto de retenciones a la soja tiene un costo de $ 800 millones al año para el Fisco. Pero medidas adicionales para incentivar la producción de maíz y trigo serían necesarias para frenar el proceso de sojización: la producción de soja triplicaría la producción sumada de los otros dos cultivos el año próximo.

En segundo término, los precios internacionales comenzaron a recuperarse y si se consolida la tendencia actual, el mercado mundial volverá a demandar commodities argentinos. Esto dependerá de la dinámica de la crisis mundial, pero las perspectivas para 2010 son en general mejores que las de este año. Por otro lado, la expansión monetaria de Estados Unidos podría ejercer presiones inflacionarias sobre los productos valuados en dólares.

Por último, Brasil, principal socio comercial de la Argentina, comenzó a mostrar en los últimos meses fuertes signos de recuperación. La robustez de la demanda brasileña también será clave para sostener un superávit comercial compuesto por u$s 65.000 millones de exportaciones y u$s 50.000 millones de importaciones.

A diferencia de la economía argentina, la inversión en Brasil se estabilizó, la moneda local se apreció y las reservas internacionales subieron u$s 30.000 millones en lo que va del año.

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