Estiman que la siembra de trigo se reducirá un 20%

Luis Di Rocco, gerente del Centro de Acopiadores de Cereales de Tres Arroyos, estimó una caída del 20 por ciento en la superficie de siembra del cereal, en relación a 2008, campaña que ya era reducida respecto a los promedios históricos. Consideró que la sequía y las decisiones políticas son los principales factores que desalientan al productor
"Hay un evidente desaliento general", aseguró Luis Di Rocco, gerente del Centro de Acopiadores de Cereales de Tres Arroyos, al referirse a las estimaciones de siembra de trigo, el principal producto de la economía de Tres Arroyos y de la zona.

Según señaló, a pocas semanas de la siembra el panorama es desolador para los productores agropecuarios. Argumentó que la sequía no se corta y tampoco hay indicadores políticos que hagan modificar su parecer.

"Estoy estimando el 20 por ciento y bajaría un 10 por ciento más, si siguen las condiciones climáticas de esta manera", comentó Di Rocco, al ser indagado sobre la cantidad de hectáreas del cereal que se podrían sembrar para esta campaña que está por comenzar.

Salvemos al trigo

"Se juntan muchos factores: primero, hay pocas perspectivas, los valores siguen bajos, los precios de los insumos todavía no están determinados. Pero lo que más está pesando en la decisión del productor es la falta de lluvia", explicó el titular del Centro de Acopiadores, quien contó: "El 14 y 15 de mayo la Federación de Acopiadores hace un congreso en Mar del Plata, que siempre lo llamamos A Todo Trigo y este año lo denominaremos Salvemos al Trigo".

Nunca mejor puesto ese nombre, porque en comparación con el año pasado, "que ya había caído al menos un 20 por ciento con relación a 2007, la reducción va a ser mucho mayor", aseveró Di Rocco.

Además de las climáticas, indicó que "el saldo exportable se redujo y las trabas que existen para exportar, sobre todo lo que es trigo y maíz, también nos está jugando en contra".

Otra vez soja

Tampoco es fácil de visualizar qué van a hacer los productores con las hectáreas que estaban destinadas tradicionalmente al trigo y quedarán sin sembrar. "Quedan muy pocas semanas para sembrar la fina y no sé si se va a sembrar la cebada cervecera, porque tampoco es muy claro el panorama, sobre todo porque ésta se siembra con convenios y la exportación hasta ahora no tiene mucha incidencia". Según Di Rocco, tampoco "la avena y la colza tienen un mercado que pueda tentarlos a cambiar de cultivo"

Más allá de la fina, la única alternativa que aparece en el oscuro horizonte de los productores zonales sigue siendo la soja. "Si sigue esta incertidumbre de mercado y no llueve, algunos productores se van a jugar a hacer soja o girasol. Si vas a sembrar con mucha incertidumbre y no es seguro que te vaya a acompañar la lluvia, es preferible esperar unos meses y hacer una buena siembra de gruesa. Lo que ocurre es que para eso, el productor tiene que tener espaldas para aguantar económicamente, ya que tiene que aguantar prácticamente un año para recibir ingresos, es un período muy largo en una explotación granaria. Entonces, por tener menos costos, la soja queda como una salida para lograr un poco más de rentabilidad".

Para finalizar, el gerente del Centro de Acopiadores de Cereales de Tres Arroyos, aseguró que "la situación (de los productores trigueros) es similar en todo el país".

La superficie más baja

El Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó en su último informe que la siembra de trigo en el país caerá 18,6 por ciento, con una superficie de 3,7 millones de hectáreas, según sondeos previos al inicio de la campaña 2009-2010.

Se trata de la superficie "más baja desde que se tienen registros históricos", explicaron especialistas de la Bolsa. El PAS analizó que se sembrarán 850.000 hectáreas menos que en el ciclo pasado, pero esta cifra puede crecer.

Si bien ya comenzó la implantación del cereal en el norte, queda todavía por observar la evolución en el resto del país y especialmente en la región pampeana.

Eduardo Anchubidart, director del PAS, dijo a la agencia Noticias Argentinas que no se encuentra en riesgo el futuro del consumo interno de trigo.

Sin embargo, caerán las ventas externas todavía más del cereal gravado con retenciones del 23 por ciento.

La prevista constituye la menor superficie de trigo desde que en la campaña 1902/03 cuando, según datos oficiales, hubo 3,69 millones de hectáreas, es decir hace un siglo.

A la falta de señales económicas, se suma la escasez de precipitaciones y de humedad en los suelos, lo que exige también profundizar la tecnología disponible en variedades de semillas, opinan los especialistas.

Sean Cameron, presidente de la Asociación Argentina de Productores de trigo (Aaprotrigo), consideró que podría estar en peligro el consumo interno si no llueve y desertan mayor número de productores en sus intenciones de siembra.

Con la actual perspectiva y buena humedad en diciembre, Argentina cosecharía menos de ocho millones de toneladas.

Alberto España, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), consideró que el país debería tener problemas en el abastecimiento interno sólo si cae la implantación por debajo de los tres millones de hectáreas.

Los exportadores continúan ausentes de los recintos ya que no hay ROE Verdes (permisos de embarque) disponibles para el trigo, que no tiene un precio formado ni transparencia en las cotizaciones.

La molinería compra a futuros cercanos y paga entre 520 y 555 pesos.

En cuanto a las señales positivas necesarias para incentivar la campaña triguera de este invierno, para David Hughes, presidente de Argentrigo, sería necesario reducir un 10 por ciento las retenciones al trigo.

Sin embargo, otros analistas como Gustavo López y Enrique Erize, en marzo ya advertían que el Gobierno debía eliminar las retenciones antes del mes de abril para motivar la producción de trigo.

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