El estilo "Sucesos Argentinos" aleja la publicidad del fútbol

El estilo "Sucesos Argentinos" aleja la publicidad del fútbol
Las grandes marcas no quieren aparecer en TV pegadas a la propaganda oficialista.
Durante años, Fútbol de Primera fue uno de los programas de televisión favoritos de los anunciantes: bancos, cadenas de electrodomésticos, gaseosas, cervezas, autos, telefonía celular, supermercados, lácteos, ropa deportiva, golosinas. La mayoría de las marcas importantes estaban en Canal 13 en el tradicional espacio de los domingos.

Ahora, los 10 partidos de televisión pública carecen de avisadores. Salvo la primera fecha -vendida de antemano por TyC- y la décima (Boca-River, donde los anunciantes comprometieron $ 1,2 millones), hay escasez de anunciantes en el fútbol para todos.

"Veníamos de transmisiones de primer mundo, impecables, profesionales, donde uno sabía que el impacto publicitario se alcanzaba", dice el gerente de Marketing de una multinacional que solía pautar en la redonda y ya no lo hace. "No quiero salir en medio de Sucesos Argentinos", bromea otro de idéntico cargo, pero en una firma de capital nacional. Un tercero dice "ni a la marca ni a los consumidores nos interesa quedar pegados con una expropiación disfrazada". Los tres piden confidencialidad total en sus declaraciones. ¿La razón? La última vez que Clarín abordó este tema (en la edición del sábado 7 de noviembre), uno de los entrevistados vertió comentarios que incomodaron a los funcionarios, y la situación corrió como reguero de pólvora entre los grandes anunciantes. "El tema fútbol hiere la susceptibilidad del Gobierno", puntualizan otros dos ejecutivos contactados.

El segundo en la televisión pública arranca en los $ 800 (tanda de un partido de viernes) hasta los $ 1.700 (cuando juegan Boca o River). Los sobreimpresos o barridas cuestan el doble. Los avisos PNT van desde los $ 9.000 para unos 10 segundos hasta los $ 36.000 para un sobreimpreso con audio y un pequeño guión de 25 segundos.

"El producto fútbol tiene que producir tanto beneficio que no debe costarle un centavo al Estado", prometió Aníbal Fernández. Aunque el funcionario admitió que su equipo no estaba listo para comercializar tandas, el reconocimiento del error no cambió la situación.

A falta de aportes privados (en las 15 fechas los anunciantes no estatales apenas superan los $ 5 millones), Presidencia de la Nación lo copa todo, a costa de las arcas públicas. Entre las compañías privadas, pero con participación del Estado, a veces pauta Banco Hipotecario.

Cuanto estatizó las transmisiones de los partidos el Gobierno prometió que los ingresos publicitarios alcanzarían para pagar los $ 600 millones a la AFA, los costos de producción y que, con el resto, financiaría el deporte olímpico.

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