Estilo K, una marca devaluada y en venta

El abogado que la registró en 2003 se arrepiente de no haberla negociado en el apogeo oficialista
Comenzaba agosto de 2003. Néstor Kirchner daba sus primeros pasos en la Casa Rosada y, luego de algunas medidas de alto impacto, su popularidad iba camino al cielo. Alejandro Sánchez Kalbermatten, un abogado que había trabajado para YPF y para la AFA, creyó ver en la ascendente imagen del presidente su gran oportunidad.

Aprovechándose de una de las pocas cosas que compartía con el entonces jefe del Estado (la inicial de su apellido) y del particular sello que había imprimido Kirchner en sus primeros meses en el poder, se apuró a registrar una marca que ya empezaba a estar en boca de todos: Estilo K.

En pocos días, formó una sociedad anónima con ese nombre, anotó la marca en los 44 registros del Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (IMPI) y se adueñó del dominio en Internet. "Pensé que si a Kirchner le iba bien la podía vender a un buen precio", se sincera Kalbermatten, desde Punta del Este, en diálogo con LA NACION.

Estilo K SA quedó conformada el 14 de agosto de 2003, con un capital inicial de 12.000 pesos y una duración de 99 años. En el acta de integración, queda claro que la empresa no tenía un destino concreto. El objeto de la sociedad va desde "el desarrollo y la explotación comercial de toda clase de eventos relacionados con el deporte" hasta "la toma y el préstamo de dinero con o sin interés", pasando por "el desarrollo de sistemas de software para Internet" y "la distribución de todo tipo de información o noticias". Esta vez, el presidente fue Kalbermatten.

Según trascendió a fines de 2003 en algunos medios periodísticos, cuando Kirchner se enteró de la avivada puso el grito en el cielo. Pero ya era tarde. La puerta estaba abierta.

Pocos meses después, otro hombre con el que el Presidente compartía la inicial del apellido, también sacó provecho de la coincidencia. Conductor televisivo y de reconocida cercanía con el Gobierno, Diego Korol inauguró su propio Estilo K , un programa de deportes y entretenimientos que se emitió por la señal de cable TyC Sports.

"En ese momento, se nos acercaron algunos emisarios que nos quisieron comprar el nombre. Nos ofrecieron 50.000 dólares. Era un buen momento, a fines de 2005, principios de 2006, los Kirchner estaban en su apogeo. Pero especulé y se me pasó el cuarto de hora -cuenta Kalbermatten-. Hoy, todo lo que pergeñé como un buen negocio está un poco devaluado."

A fines del año pasado, el abogado mostró que con el ex presidente sólo los une una letra. En los primeros días de diciembre, denunció penalmente a Esteban Righi, el procurador general de la Nación que había designado Kirchner. Lo acusó de defender, por medio del estudio jurídico que manejan su hijo y su mujer, a funcionarios acusados en causas de corrupción.

"Yo soy totalmente apolítico. Aplaudo las cosas que el Gobierno hace bien y critico las que hace mal", explica. Y cuenta que, aunque la popularidad del matrimonio presidencial atraviesa un mal momento, él no pierde las esperanzas: "Soy optimista, porque las cosas en la política son muy cambiantes. El que hoy está por el piso, mañana puede estar en las nubes". No es el pronóstico de un experimentado analista político. Sólo el deseo de un abogado rápido para los negocios.

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