"En este tema, algunos tocan de oído, sin haber mirado el expediente y hasta con agachadas"

Dice que no tiene nada que ver con las idas y vueltas, y que Julio Alem "ni siquiera leyó el expediente antes de opinar". Y que prefiere que la plata se use en informatizar Salud y no en las cámaras. Dijo que hubo "muchas agachadas".
El concejal del PI Gustavo Alvarez no paró el debate de las cámaras de seguridad ni siquiera cuando el Ejecutivo pidió el retiro del proyecto, y apenas se generó un fuerte debate dio su posición: "fui claro y presenté las preguntas antes de ir a la sesión; en cambio, otros hablaron sin haber leído el expediente y hasta con agachadas".

El principal frente de las críticas de Alvarez, quien hace días sacó un despacho de 33 preguntas sobre el sistema, fue el presidente del cuerpo, Julio Alem. "Alem no leyó el proyecto, pero a pesar de eso se animó a plantear propuestas que en el contrato de concesión no están permitidas. Insistió en que las cámaras que se instalen sean rotativas. Si hubiera estado en la reunión donde vinieron a responder los responsables de Coopelectric, se hubiera enterado de que la empresa no tiene ninguna intención de andar cambiando las cámaras de lugar", dijo.

Alem fue el concejal que con mayor énfasis se opuso a la decisión del Ejecutivo de retirar el proyecto de las cámaras, e incluso entró casi en rebelión con Palacio San Martín: exigió que para dar de baja el expediente le envíen desde el despacho de José Eseverri "una nota por escrito".

Además, criticó duramente a María Irene Blanco, por haber permitido que el Ejecutivo sacara el tema del recinto, con lo cual se posicionó como el (ex) eseverrista que más empujó el proyecto de las cámaras.

"Las propuestas que hizo Alem se entienden porque en este tema él toca de oído, no leyó el expediente, y queda en claro que hubo varias agachadas. Cuando yo propuse las 33 preguntas sobre el sistema fue para que el debate se hiciera público, con sentido y con tiempo. De ninguna manera intenté meter un proyecto por la ventana para complicarle la vida al Ejecutivo. Si hubiera querido hacer eso llevo los 33 temas el jueves del tratamiento y más de un concejal del oficialismo se hubiera querido tirar por la ventana", indicó Alvarez.

"Al contrario, trasladé cada una de las inquietudes de antemano, y hasta se las mandé por correo electrónico a cada bloque para que ni siquiera tuviesen que sacarles fotocopia", remarcó.

Y allí fue cuando remarcó que "en otros casos, en cambio, hubo agachadas. Alem salió a pedir que las cámaras fueran rotativas, y que cambiaran de zona en la Ciudad cada vez que el Municipio se lo pidiera a Coopelectric con 48 horas de anticipación. Si hubiera ido a las reuniones de comisión se hubiese enterado de que el contrato dice que las cámaras se ponen y se dejan en un mismo lugar, y que si un vecino quiere que se la saquen del frente de su casa, porque se siente invadido tiene que pagarle a Coopelectric los gastos que demande el traslado".

Además, dejó en claro que tampoco había razones para el apuro: "el 12 de febrero presenté un proyecto para derivar 400 mil pesos para un fondo educativo, para que los chicos no dejen la escuela. El Intendente (José Eseverri) hasta lo mencionó en la apertura de sesiones. Ocho meses después está en comisión. Lo de las cámaras no es más importante que eso".

Y sancionó que "ahora que el Ejecutivo dijo que la plata se puede usar en la digitalización de la red que conecta al Hospital con las unidades periféricas no lo dudo: prefiero que se use en eso y no en las cámaras de seguridad".

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