“A este ritmo, habrá administraciones que en tres años volverán a autofinanciarse”

Según Jaldo, las intendencias están en proceso de desendeudamiento y ganan autonomía.
“El Pacto Social para garantizar el pago de sueldos, y el Fondo Fiduciario para financiar obras públicas, son dos herramientas fundamentales para los municipios. Desde que fueron implementadas, hace cinco años, demostraron que son decisivas”. Los conceptos son del ministro del Interior, Osvaldo Jaldo, quien reivindicó la operatoria de préstamos para los municipios.

El funcionario recordó que, cuando José Alperovich asumió la gobernación, informes de organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Consejo Federal de Inversiones consideraban inviables a las municipalidades, a causa del excesivo endeudamiento.

“Los municipios no podían funcionar, ya que estaban impedidos de prestar servicios, de pagar sueldos y de encarar obras públicas. Y les era imposible obtener financiamiento para revertir esa situación. En síntesis, no podían garantizar la paz social para sus ciudades. Como agravante, la deuda que habían contraído era, mayormente, con bancos privados y en moneda extranjera. El 70% de los municipios de la provincia se encontraba en esa situación, y eso incluye a la capital y al resto de las grandes municipalidades”, recordó.

“Ese fue el contexto en el cual fueron instrumentadas estas herramientas, diseñadas por Alperovich cuando era ministro de Economía”, reivindicó Jaldo.

El funcionario sostiene que con el Pacto Social y con el fondo fiduciario de obras, aquella situación se revirtió por completo. “Las municipalidades pagan sus sueldos al día, brindan servicios, encaran obras y adquieren equipamiento. Además, pueden conceder todas las recomposiciones salariales que otorga la Provincia”, puntualizó.

Pautas de austeridad

Según el ministro, uno de los principales logros del Pacto Social consiste en que las administraciones de las ciudades se encuentran en franco proceso de desendeudamiento. “La poca deuda que mantienen ya no es con entidades crediticias sino con el Estado nacional, por programas con fondos reintegrables, y con la Provincia, por Aportes Financieros Reintegrables. Y ese pasivo está en pesos”, subraya.

Jaldo manifiesta que el proceso de saneamiento de las cuentas públicas se debe a que, cuando la Provincia les otorga recursos, pauta condiciones de austeridad a las intendencias: no pueden efectuar nuevos nombramientos de personal ni cubrir las vacantes que se producen por la jubilación o el deceso de los municipales. A la par -destaca-, en los últimos años creció la coparticipación federal y de la provincial para los municipios, así como también los recursos del Fondo para el Desarrollo del Interior.

“Calculo que, a este ritmo, habrá administraciones que en tres años volverán a autofinanciarse. Esto, de otra manera, no se habría conseguido”, sostuvo.

“Por todo esto, las municipalidades no pierden autonomía, sino todo lo contrario. La situación financiera, política y social ha mejorado sensiblemente para ellas. Y, lo que es central, no es obligatorio que adhieran al Pacto Social o al Fondo Fiduciario: no todas lo hacen. Y aquellas que lo refrendan, diseñan sus propias políticas presupuestarias y de obras públicas”, concluyó.

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