"Este gremio es a todo o nada"

Pedro Mezzapelle analizó el resultado de las elecciones y aseguró que buscará darle oxígeno a la mutual del gremio.

El reelecto secretario general del Sindicato de Empleados de Comercios, Pedro Mezzapelle, se mostró agradecido por el respaldo que recibió en las urnas de los mercantiles y mandó un mensaje para la lista que encabezó Jorge Trovato: "Este gremio es a todo o nada: el que gana conduce y el que pierde no tiene otra posibilidad".

El reelecto secretario general también contó por qué la campaña tuvo tantos roces y por qué no aceptó dejar de lado a delegados que lo acompañaron desde 1990

Además contó que piensa darle oxígeno a la mutual del sindicato y aseguró que piensa alquilar un hotel para que los jubilados mercantiles puedan vivir con dignidad.

- ¿Cuáles son sus sensaciones después de haber conseguido una vez más el respaldo de los empleados mercantiles?

- Lo primero es agradecerle a toda la gente que confió en la Lista Unidad Celeste y Blanca, así también como a los que no nos votaron. Este fue un triunfo de los empleados de comercio y no de nadie en particular. También hay que destacar la gran concurrencia de las compañeras y compañeros que votaron en forma masiva.

- ¿Qué tiene para decirles a todos los que concurrieron a votar masivamente?

- Que seguiré trabajando como lo hice todos estos años. El sindicato es de todos y no de Pedro Mezzapelle.

Seguiremos al servicio de los empleados de comercio. Esa la única bandera que flameamos. No hay que estar al servicio de un partido político ni de nadie en particular, sino de todos los trabajadores que representamos. Sabemos que el voto no es sólo de un sector, sino de todas las ideologías que puedan tener los dirigentes.

- ¿Qué fue lo primero que hizo el día después de ganar la elección?

- Lo primero que hice fue continuar con mi trabajo como lo hago siempre. Las elecciones empiezan el día que terminan. Yo no hago campaña los últimos días o meses. La campaña empieza cuando la gente confía en uno. Por eso, vamos a dedicarnos como todo este tiempo. Además incorporamos mucha gente joven porque siempre digo que hay que apostar al presente para ganar en el futuro. Y realmente estoy rodeado de mucha gente que tiene ganas de hacer, trabajar y modificar lo modificable.

- ¿Se quedó conforme con el 65% de los votos o tenía pensado otro tipo de elección más ajustada?

- Fue una elección importantísima. La diferencia es de 3 a 1, porque hay 688 compañeros a los que no se les han contado los votos por una impugnación que hizo la lista opositora.

- ¿Hubo molestia en esos jubilados que votaron en urnas observadas?

- Esa gente estaba un poco indignada porque pedían excluirlos del padrón de afiliados y del sindicato. Para mí eso fue un golpe muy duro porque realmente es gente que hace muchos años está afiliada y que han venido votando tanto ellos como yo, porque somos todos oficialistas. Se ha trabajado mancomunadamente y la obra que hicimos fue en conjunto, tanto de mujeres y hombres que tuvimos la valentía de unirnos cuando ganamos el 23 de agosto de 1990 con la Lista Celeste. Yo fui un ideólogo de la lista de unidad para trabajar juntos. Hace 18 años que estamos juntos con los que hasta ayer fueron opositores. Me encanta el disenso y la democracia. Las elecciones fueron un día de fiesta de alegría y satisfacción.

- ¿Por qué hubo tantos roces durante la campaña?

- Me gustaría que los empleados de comercio supieran por qué se produjeron los roces. Cuando el secretario gremial me propone a mí, teniendo yo la conducción del sindicato, la posibilidad de hacer un cambio y dejar de lado a un montón de gente que nos acompañaba en el consejo directivo, me ofrece la posibilidad de ser secretario general estos cuatros años para después quedarse él con la conducción del gremio. Esto a mí no me cayó bien. Le di la mano y le dije que lo único que quedaba era salir a la cancha y el que ganara iba a conducir. Lo que pasa es que este gremio es a todo o nada: el que gana conduce y el que pierde no tiene otra posibilidad. Entonces así fue.

- Con esta elección se quedó con todos los puestos que había en disputa. ¿Qué piensa hacer en los sectores que conducía y en los que ahora empezará a conducir?

- Acá estaba en juego la conducción del sindicato. En la Osecac estoy representando a Mar del Plata hasta el 2011. Dentro de poco tiempo vamos a tener que convocar la mutual, que ahora la está conduciendo la gente que confrontó conmigo. A la mutual también la vamos a poner a consideración de la asamblea. Creemos que hay que darle un poco de oxígeno para que funcione más al servicio de la gente que como está funcionando hoy. Era un desafío muy grande para mí esta elección. Uno se pregunta tantas cosas después de tanta dedicación y el resultado me provoca un gran agradecimiento.

- La elección trascendió las fronteras del gremio. ¿Usted también la vivió como algo especial que excedió los límites?

- Nosotros siempre estuvimos dispuestos a trabajar para el gremio a través de la gente que representamos. Nunca mezclamos la política ni la ayuda de otro tipo. Lo que hicimos fue por nuestro propios medios. No sé si ellos han tenido un proyecto político o de poder, pero también me pregunto por qué de después de 18 años trabajando en equipo con un hombre democrático, no volcaron sus ideas si es que realmente son el cambio como dicen. Eso realmente también duele un poco, porque si uno trabaja junto a alguien durante tanto tiempo y te acordás a último momento que sos el cambio... Pero bueno, yo soy una persona que siempre trató de sumar y no de restar.

- ¿Cuáles serán los proyectos que va a intentar concretar durante esta nueva etapa de su gestión?

- Estamos trabajando para la creación de un colegio terciario universitario que va a ser un orgullo para los mercantiles y toda la comunidad. Nosotros estamos insertados en Mar del Plata. A través del sindicato vamos a abonarle el pasaje a los compañeros y compañeras de la zona para que puedan hacer una carrera gracias al sindicato.

- El gremio tiene muchos jubilados. ¿Hay algún proyecto para ellos?

- Sí. Vamos a alquilar un hotel para albergar a los jubilados de nuestro gremio. Sabemos que hoy los hijos no tienen un lugar para cuidarlos. No porque no tengan un sentido humanitario, sino porque lamentablemente las parejas están viviendo ajustadamente con el salario que perciben. Los jubilados tampoco ganan lo suficiente para alquilar un departamentito para poder vivir dignamente. Por lo tanto, siempre pensé en darle lo mejor a los jubilados y los trabajadores. Por eso, tener un lugar pago por el sindicato con el aporte de todos puede hacer que esa gente viva con dignidad. No va a ser un geriátrico ni un depósito. Es una lugar para que puedan vivir lo mejor posible.

- ¿Siente que le quedan cosas inconclusas?

- Seguramente que durante mi trayectoria algunas cosas quedaron en el camino. Por eso lo importante sería poder cumplir todos los sueños que tengo y que volqué durante mi trayectoria. Las cosas que me faltan cumplir espero hacerlas y darle la satisfacción a la gente que se merece.

- ¿Qué mensaje deja para los mercantiles?

- Las puertas del sindicato están abiertas para todos. Debemos gobernar para todos y trabajar para los que nos votaron y para los que no. Las ideas son bienvenidas desde donde vengan. Yo estoy abierto a todo. Pero ya lo dije en la campaña: los delegados son de los trabajadores y espero que nadie se los adjudique. Ellos deben trabajar mancomunadamente con la conducción del gremio. Que quede claro: los delegados son de los trabajadores.

Comentá la nota