"Este Gobierno es bisagra en cuanto al asistencialismo"

Habla de políticas de inclusión y niega que el hambre sea un problema. Pero admite que los jóvenes le preocupan y cree que son necesarias soluciones más integrales. Patricia Bahl dirige desde 2007 el Centro de Referencia (CDR) del Ministerio de Desarrollo Social en Olavarría. Los programas implementados, la ida de Patricia Seijo, los derechos ganados y la falta de trabajadores sociales en casi una hora de charla con EL POPULAR.
No tienen colchones ni frazadas, sino proyectos productivos a mano para salvar a la gente del asistencialismo. O al menos eso es lo que plantea Patricia Bahl, tras defender sin fisuras la "institucionalidad de las políticas sociales en el territorio" impulsadas por el gobierno kirchnerista. Desde el Centro de Referencia (CDR) que funciona en Olavarría, incluye a 13 municipios y abarca a un millón de habitantes niega que el hambre sea urgente, habla de su relación con el Municipio y no arriesga opinión sobre Patricia Seijo ni Eduardo Rodríguez. Dice que las demandas no crecieron, aunque confiesa que su casa es un buzón de reclamos. "Las necesidades siempre están", reconoce esta mujer que sale al cruce de quienes cuestionan la falta de asistentes sociales en los barrios. Sí admite que la problemática de los jóvenes es realmente preocupante y requiere de un abordaje que "hay que profundizar".

"Trabajamos con los equipos de Acción Social de cada municipio. En Olavarría el contacto es fluido, hay una buena relación con el Municipio y articulamos con propuestas. Nos abocamos a lo productivo, en los sectores más vulnerables, generando emprendedores con un mínimo de dinero. Con 900.000 pesos asistimos a 40 emprendedores. Y hace 20 días visitamos un proyecto sobre guardas para baños con piedras: habían exportado 5.000 guardas y todo a partir de 20.000 pesos", plantea Bahl.

-Que foto tan diferente de la crítica que se hace a políticas sociales siempre asociadas al manejo clientelar. ¿Es posible plantear la presencia del Estado desde una cultura del trabajo y no a partir del asistencialismo?

-Este Gobierno es bisagra en cuanto al asistencialismo. Su línea de trabajo es la promoción de los derechos. Esto es inclusión social: llegar a la gente desde un humilde taller familiar con 5.000 pesos para compra de maquinarias. Hay familias que vienen sin nada y hoy venden a Saladillo y 25 de Mayo ropa blanca. Eso dejar capacidad instalada en el territorio. Trabajamos con organizaciones sociales y en buena relación con municipalidades. Vamos a los barrios con equipos de trabajadores sociales haciendo el soporte. A veces, mi casa es un buzón de reclamos y hay que escuchar a la gente. ¿Cómo no vamos a darle una respuesta a quien llega al Ministerio?

-¿De 2007 a la fecha aumentaron las demandas?

-No, se mantienen. En la región las áreas de Acción Social dan respuestas a situaciones apremiantes y acá fortalecemos con otras acciones. No tenemos colchones ni frazadas. Implementamos programas del Ministerio con convenios productivos como el Banquito de la Buena Fe, con tres sedes, para fortalecer las organizaciones sociales.

-¿Desaparecen los planes Trabajar, Empleo y Familias?

-El plan Familias ya desapareció, la matrícula de 920 familias y 7.000 chicos fue absorbida por la Asignación Universal, que es superadora porque hablamos de más ingresos ya que se paga hasta 5 pequeños y sigue la pensión para mamás de 7 hijos.

-Casi 7.000 chicos de asignación universal. Son 7.000 chicos con futuro incierto. Sin política sostenida, no se cambian historias. ¿Cómo hacer cuando esa gente toca el timbre de su casa?

-En mi familia se asume como una responsabilidad social. Hay darle respuesta a la gente: si van a casa los atiendo; si me mandan una carta, la contesto. No concibo que alguien venga cinco veces por lo mismo. Y el día que me digan "a este grupo no le das, a aquel otro sí" me voy.

-¿Quiere decir que eso nunca le pasó? ¿Nunca la presionaron?

-No. Tenemos libertad de proyectar e implementar según las realidades del territorio y en todos los municipios. Buscando alternativas, con un trabajo en equipo.

-¿Una historia que le haya pegado?

-Los talleres familiares y el Banquito de la Buena Fe (se emociona): una vez una mujer presentó un proyecto sobre venta de todo suelto. Venía de una familia muy humilde, con 4 hijos y su sueño era festejar el cumpleaños a sus chicos. Lo hizo en la Sociedad de Fomento y jamás me voy a olvidar la cara de ese nene y de la mamá. Estamos hablando de una torta y una velita... (se quiebra).

-Vamos por la inversa. ¿Una historia pendiente?

-Artículo con quien sea, pero no dejo nada pendiente, gestiono. Hicimos operativos barriales en Villa Mailín donde la comunidad de extranjeros sin documento era importante. Trajimos a la Dirección de Migraciones del Ministerio del Interior a trabajar en el barrio, con respuesta en territorio.

Los jóvenes

-¿Cuesta salir al rescate de la gente, generar confianza?

-Tomo la experiencia con becas del Programa Familias: mujeres que nunca pensaron en terminar la escuela hicieron el curso de PC en la Escuela Piloto, algunas se anotaron para terminar el secundario en 2010 y otras empiezan la facultad. Es más que misión cumplida. Y barrio que llama ahí estamos, gestionando, ése es el verdadero trabajo.

-¿Cuál es el problema social más urgente: el hambre, la droga?

-El hambre, no.

-¿Y porque Hilda de los Santos tiene un comedor?

-Las necesidades siempre están. No hay hambre porque hay respuestas del Municipio, de las Cáritas. Acá no tenemos alimentos ni es la función.

-Claro pero ir al territorio les permite medir urgencias.

-Me preocupa y apunto todos los días a encontrarle la vuelta con un trabajo más profundo a los jóvenes. Faltaría una cuestión más profunda, aunque hay respuestas concretas como Jóvenes por Más y Mejor Trabajo y proyectos de inclusión como los Sikuris, Arrebatando Lágrimas, La Barriada... Son Jóvenes que se organizan, participan y van por más.

-Si le dijeran que se va en 2010, ¿qué priorizaría?

-Apunto al día a día asumiendo la responsabilidad social que tenemos. La promoción de los derechos es algo ganado. Antes para una pensión había que esperar la baja por fallecimiento, ahora salen todos los meses. Mi intención es seguir a todos los barrios con las políticas sociales que necesita cada territorio. Seguir trabajando.

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